Citas.

 

platónSerán ellos, los políticos, a quienes no esté permitido tocar el oro ni la plata, ni entrar bajo el techo que cubran estos metales, ni llevarlos sobre sí, ni beber en recipientes fabricados con ellos. Si así proceden, se salvarán ellos y salvarán a la ciudad. Pero si adquieren tierras, casas, dinero, se convertirán de guardianes en administradores trapisondistas y de amigos de sus ciudadanos en odiosos déspotas. Pasarán su vida entera aborreciendo y siendo aborrecidos, conspirando y siendo objeto de conspiraciones, temiendo, en fin, mucho más a los enemigos de dentro que a los de fuera y así correrán en derechura al abismo, tanto ellos como la ciudad.

 

La República.

 Platón (427-347  a. C.)

 

Beauty. Por Rino Stefano Tagliafierro

 

Tómense un rato en este domingo de febrero de 2014 para observar la reinterpretación de los clásicos que Rino Stefano nos trae desde su taller. A continuación una libre traducción del italiano de las palabras de Giuliano Corti y su manifiesto.

«Sobre la belleza , siempre ha sobrevolado la nube del destino y del tiempo devorador.

La belleza ha sido invocada , re-imaginada y descrita desde la antigüedad como un momento fugaz de felicidad y plenitud inagotable de vida, condenada desde el principio a un redentor final todavía trágico.

En esta interpretación por Rino Stefano Tagliafierro , esta belleza vuelve de nuevo mediante la fuerza expresiva de los gestos que brotan de la inmovilidad de la lona, la animación de un sentimiento perdido y fijado en las obras maestras . Como si esas imágenes que la historia del arte nos ha brindado como movimiento congelado, puedan hoy volver a la vida gracias al fuego de la invención digital.

Una serie de imágenes bien elaboradas de la tradición pictórica más hermosa (desde el Renacimiento hasta el simbolismo de finales del siglo XIX , a través de los gestos , el paisaje , el romanticismo y el neoclasicismo) se yuxtaponen de acuerdo con una intención que persigue el sentimiento detrás del velo de las apariencias.

Una inspiración que nos da un sentido de la fugacidad y la brevedad de la existencia, que el autor interpreta como la trágica dignidad de un desencantado, capaz de captar el sentido mas profundo de una imagen. La belleza de esta interpretación es el compañero silencioso de la vida que inexorablemente se revela en la sonrisa de un niño, a través del éxtasis erótico, hacia la mueca de dolor que cierra un ciclo que se repite ad infinitum.

Significativo, de este punto de vista , son el comienzo de un amanecer romántico en el que grandes pájaros negros vuelan hacia la puesta de sol mas allá de las ruinas góticas que completan la estampa, una obra del tiempo fugaz.»

Giuliano Corti

Citas.

 

Toma, hijo, mi abuela se la dio a mi madre, mi madre me la dio a mí y ahora yo te la doy a ti.

¿Qué es, mamá?

Una hostia a tiempo.

 

(Anónimo)

 

Los buitres, esas desconocidas aves carroñeras.

 

La pasión del protagonista de esta historia, Manuel Aguilera Sanz, son los buitres y a ellos les ha dedicado su vida . De colegial hacia novillos para observarlos, ahora es un reputado experto en buitres y presidente de Fondo Amigos del Buitre.

Sabíamos que es posible acompañarle en alguna de sus actividades, después de varios intentos contactamos con él y nos citamos un sábado por la mañana en el bar de un camping de la sierra de Guara en Huesca. Manuel es una persona afable, seria y rigurosa, mientras tomábamos un cortado me referí a los buitres llamándoles “bichos”, rápidamente me hizo saber que si había allí algún bicho éramos los humanos y no los buitres, me di por enterado.

El plan era acompañarle a un muladar en la pedriza de Santa Cilia de Panzano y poder ver de cerca los buitres que él alimenta regularmente. El grupo lo formábamos 2 holandeses, 4 ingleses, Montse, yo, Manuel y un ayudante con su perro.

Dar de comer a los buitres no es fácil, Manuel conducía un coche familiar con remolque, en el remolque llevaba despojos de animales, que previamente había recogido de un matadero. Después de aproximarnos con los coches hasta donde permite la carretera, hubo que pasar los despojos a 2 carretillas (que llevaban él y su ayudante). Caminar por el monte y subir por una pedriza cargado con una carretilla es duro. El perro se quedó junto a los coches para evitar el conflicto con los buitres.

Manuel nos explicó que no debíamos temer a los buitres ya que estos se alimentan solo de animales muertos pero que cuando estuviéramos entre ellos nos quedáramos agrupados, sentados en el suelo sin movernos demasiado y nada de intentar tocarlos si no queríamos perder algún dedo.

A medida que nos acercábamos, empezaron a sobrevolarnos buitres leonados, quebrantahuesos y alimoches, sabían que llegaba la comida, ojalá  fuera cierto que solo comen carne muerta, cuando Manuel empezó a tirarles la comida nosotros nos sentamos y pronto estuvimos rodeados, el espectáculo era total, Manuel que se había puesto un impermeable rojo, iba lanzando trozos de carne y los buitres iban a por ellos, muchos por el suelo y otros desde el aire, la lucha era feroz, también les tiraba algunos huevos que desaparecían apenas se estrellaban contra el suelo.

Después de acabarse la comida fue cuando los buitres empezaron a observarnos con más interés, cuando alguno de nosotros se acercaba para buscar una buena foto, ellos, inmóviles te miraban con intensidad.

Al final, Manuel, nos invitó a que nos fuéramos alejando despacio, entonces vimos y oímos cómo se despedía de ellos, “adiós Pinto, adiós Negro…”. Recuerdo que Manuel nos contó que durante muchos años un viejo buitre le esperaba al principio del camino, todos los días que tocaba visita.

Acabamos la mañana en Santa Cilia de Panzano visitando el Centro de Interpretación y Museo del Buitre, donde aprendimos algo más sobre los buitres. Nuestro objetivo estaba cumplido, visitar un muladar y ver de cerca buitres, quebrantahuesos y alimoches, tan de cerca los vimos que ya no pienso que sean feos, pienso que son unas magníficas aves.

 

 

Citas. Daido Moriyama.

 

Daido Moriyama once said “when I go out into the city I have no plan. I walk down one street, and when I am drawn to turn the corner into another, I do. Really I am like a dog. I decide where to go by the smell of things, and when I am tired, I stop.” Talk about simplifying things, it’s really that simple – trust your instincts, simplify your gear, and enjoy your photography.