Canon EOS 1000fn y Sigma DL 75 – 300 mm

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Sin comerlo ni beberlo, me han pasado estas joyas analógicas de los años 90. También venían con un flash incorporado sigma de aquellos años. Formando un pack usado por una sola familia que lo ha cuidado y preservado hasta nuestros días. Es todo un lujo poder seguir manteniendo y recuperando viejos equipos de una calidad incuestionable. Todo esta impecable. La cámara viene sin funda pero con aquella famosa correa Canon EOS que era todo una declaración de intenciones.

La cámara tiene un carrete incluido que habrá que revelar. Es una capsula del tiempo contenida en un carrete de 35mm. Nadie sabe que puede haber. Primero debo recuperar o conseguir una batería que funcione. Y el teleobjetivo Sigma sufre de tener las gomas pegajosas. Según cuentan por ahí, se puede arreglar aplicando con mesura y mimo el mágico aceite WD-40 o similar.

Primero, lo probare en mi vieja Nikon F-50 que también adolece de ese mal. Y tal vez, cuando tenga las dos cámaras analógicas en funcionamiento, compre un par de carretes y haga una comparativa entre las dos. De hecho, comparten las mismas baterías y son mas o menos de la misma época. Y aunque todavía son muy modernas para ser clásicas, ya son un par de piezas destacadas de mi museo fotográfico.

 

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