Explicaciones de un político corrupto.

Un día decidí salir del trabajo algo mas temprano y me fui a jugar al golf. Cuando estaba escogiendo el palo me di cuenta que había una rana cerca de él.

Entonces la rana dice: Croc…croc…croc… Palo de hierro, numero nueve.

Encontré graciosa la respuesta y decidí probar si la rana estaba equivocada. Tomé el palo que ella sugirió y golpeé la bola. Para mi sorpresa la bola se paró a un metro del hoyo. Ole!!! – grite, volviéndome hacia la rana. ¿Serás acaso mi rana de la suerte?

Entonces decidí llevarla conmigo hasta el hoyo.   – ¿Que te parece, rana de la suerte?

  – Croc…croc…croc… Palo de madera, numero tres.

Tomé el palo 3 y golpeé. Boom, directo al hoyo.

De ahí en adelante acerté todos los golpes y acabé haciendo el mejor handicap de mi vida. Decidí llevármela para casa y, en el camino, ella comentó:

  Croc…croc…croc… Las Vegas!

Cambié de dirección y me fui directo para el aeropuerto. Ni avisé a mi mujer. Al llegar a las Vegas la rana dijo:

Croc…croc…croc… Casino, ruleta

Evidentemente, obedecí a la rana, que luego sugirió.

Croc…croc…croc… 10.000 dolares, 21 negro, tres veces seguidas…

Era una locura hacer aquella apuesta, pero no lo dudé. La rana ya tenia credibilidad. Coloqué todas mis fichas y acerté con el numero. Gané millones. Cambié todo el dinero y fui a la recepción del hotel donde pedí una suite imperial. Saque la rana del bolso, la coloqué sobre las sabanas de satén y dije:  – Ranita querida. No se como pagarte todos estos favores., me has hecho ganar tanto dinero que te estaré agradecido mientras viva.

Y la rana respondió:  – Croc…croc…croc… Dame un beso, pero tiene que ser en la boca.

Tuve un poco de reparo, pero pensé en todo lo que me había hecho y la bese. En el momento en que la besaba, la rana, se transformó en una linda ninfa de 18 años, completamente desnuda, sentada sobre mi.   Ella me fue empujando muy despacito para la bañera llena de espuma…

” Lo juro por Dios”, – dijo el Diputado al Presidente de la Comisión de Investigación del Congreso.  “Fue así como conseguí mi fortuna, mis trajes y así es como esa chiquilla fue a parar a mi habitación”.

No solo lo creyó el Presidente de la Comisión de Investigación, si no también, todos los Diputados, Senadores y algunos integrantes del Tribunal Supremo.

CROC… CROC… CROC…

Citas.

Un viejo indio hablaba con su nieto y le decía:

«Me siento como si tuviera dos lobos luchando dentro de mi corazón.

    Uno es un lobo enojado, violento y vengativo.

    El otro esta lleno de amor y compasión.»

El niño le preguntó:

«Dime abuelo ¿cual de los dos ganará la lucha en tú corazón ?»

El abuelo le respondió:

 – «Aquel al que yo alimente.»

(Texto extraído de una bolsa de papel del Natura)

Como ganar en las apuestas sin apostar.

Jesús Leonardo tiene 57 años, esta casado, tiene dos hijos adolescentes y reside en Wanaque, New Jersey, asegura que su trabajo de stooper le reporta entre 100 y 300 dolares diarios, mas de 45.000 $ al año. Lleva 10 años forrándose en una casa de apuestas legal en el centro de Manhattan y ha cobrado según sus cuentas, casi medio millón de dolares en billetes ganadores de apuestas para carreras de caballos en todo el país.

Durante esta gloriosa racha de buena suerte, no ha hecho ni una sola apuesta. «Es literalmente dinero que me he encontrado». Pasa mas de 10 horas al día allí, pasando miles de billetes de apuestas por un escáner buscando el tesoro perdido de otra persona.

Los «stooper» o «jorobado» son personas que se pasan la vida en los hipódromos y en las casa de apuestas recogiendo los billetes que otros tiran. La mayoría de billetes no están premiados, pero también los hay que si, y son suficientes como para que merezca la pena.

Los stoopers aparecieron en los hipódromos a principios de los años treinta, cuando se crearon las apuestas mutuas. Existe un código no escrito en las carreras que dice que hay que tolerar a los stoopers siempre que no molesten o persigan a los clientes.

Leonardo se convirtió en stooper por casualidad. En 1999 entro en un local e hizo una apuesta. Vio la carrera, y cuando creyó que había perdido tiró su billete de Pick 3, pero justo cuando salia miró la pantalla y vio que habían pedido una revisión de la carrera para comprobar posibles infracciones de las normas. De repente el resultado cambió y había ganado 900 dolares.

Empezó a buscar frenéticamente su billete, pero no lo encontró, entonces el encargado del local le permitió llevarse toda la basura a su casa para poder buscar su billete ganador.

Así lo hizo y aunque no localizó su billete de 900 dolares, encontró otros dos billetes ganadores en la basura, que sumaban en total 2.000 dolares.

Leonardo pensó que era probable que hubiera billetes ganadores en la basura todos los días. Desde entonces ha vuelto casi a diario, esperando pacientemente a que saquen la basura de la casa de apuestas para llevarse los miles de billetes de apuestas. «Al principio mi mujer pensaba que estaba loco, pero luego se dio cuenta de que estaba encontrando mucho dinero en billetes ganadores, a veces 200 dolares al día», asegura Leonardo. «Después de un tiempo ya no pensaba que estaba como una regadera».

Fuente: The New York Times

Qualsevol nit pot sortir el sol, de Jaume Sisa.

Hoy se ha cruzado en mi camino esta canción de Jaume Sisa y me ha transportado al pasado. Se publicó en el año 1975 en el álbum del mismo nombre, es una de las mejores canciones que se han escrito en los últimos 35 años, ha sido versionada infinidad de veces y no ha alcanzado el estrellato mundial por estar interpretada en una lengua minoritaria como es el catalán.

Desde aquí este recuerdo para » Qualsevol nit pot sortir el sol » .

La FAO denuncia: Mil millones de personas pasan hambre.

El atleta olímpico estadounidense Carl Lewis, el pianista cubano Chucho Valdés o el actor británico Jeremy Irons se han sumado a la campaña «Mil millones de hambrientos», lanzada hoy en Internet por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

«Estoy loco de rabia y no voy a dejar que mil millones de personas mueran de hambre», grita Jeremy Irons en un vídeo, al que se puede acceder a través de la página web de la iniciativa «Mil millones de hambrientos» (www.1billionhungry.org).

El vídeo forma parte de la campaña lanzada ayer en Internet por la FAO. En él, Jeremy Irons aparece furioso porque la situación ha llegado al límite: hay 1.000 millones de hambrientos en el mundo. 

«La petición mundial en la red supone un llamamiento a los gobiernos para que hagan de la erradicación del hambre su principal prioridad», recalca el comunicado de la FAO, que apunta que «si la disminución del hambre continúa al ritmo actual, no se cumplirá el Objetivo de Desarrollo del Milenio que prevé en 2015 la reducción a mitad el porcentaje de personas que pasan hambre».

De los cerca de mil millones que pasan hambre, 642 millones viven en Asia y el Pacífico, 265 millones en África subsahariana, 53 millones en América Latina y el Caribe, 42 millones en el Oriente Próximo y el Norte de África y 15 millones en países desarrollados.

Pensamientos sobre la vejez.

Nada va más deprisa que los años.

Envejecer es inevitable, madurar es opcional.

Siempre hay un niño en todos los hombres.

A cada edad le cae bien una conducta diferente.

Envejecer es el único medio de vivir mucho tiempo.

En los ojos del joven arde la llama, en los ojos del viejo brilla la luz.

Envejecer no es tan malo cuando se piensa en la alternativa.

La edad madura es aquella en la que se es todavía joven, pero con mucho más esfuerzo.

De mis disparates de juventud, lo que me da más pena, no es el haberlos cometido, si no el no poder volver a cometerlos.

Muchas personas no cumplen los ochenta porque intentan durante demasiado tiempo quedarse en los cuarenta.

A los veinte años reina la voluntad, a los treinta el espíritu, a los cuarenta el juicio.

El que no es bello a los veinte, ni fuerte a los treinta, ni rico a los cuarenta, ni sabio a los cincuenta, nunca será ni bello, ni fuerte, ni rico ni sabio.

La máxima felicidad del matrimonio, cosa que lo jóvenes ignoraran siempre, es la de envejecer juntos.

La iniciativa de la juventud vale tanto como la experiencia de los viejos.

Los jóvenes piensan que los viejos son tontos; los viejos saben que los jóvenes lo son.

Los jóvenes van en grupo, los adultos en parejas y los viejos van solos.

Feliz el que fue joven en su juventud y feliz el que fue sabio en su vejez.

Todos deseamos llegar a viejos y todos negamos que hemos llegado.

Esto de los años yo no lo entiendo, que aunque es bueno cumplirlos, no lo es tenerlos.

 

Cerebros de mediana edad. Como mantenerlos en forma.

Los cerebros de mediana edad, desde los cuarenta a los sesenta años, se distraen con más facilidad, uno empieza a hervir agua para hacer pasta, acude a la puerta porque alguien llama y todos los pensamientos sobre el agua que hierve desaparecen de golpe.

Teniendo en cuenta esto, nos preguntamos, ¿puede el cerebro mayor aprender y recordar lo que aprende?, la respuesta es si. Durante los últimos años los científicos han confirmado que el cerebro sigue desarrollándose durante la mediana edad y después. Las creencias que se habían mantenido desde hace mucho, entre ellas la de que el 40% de las neuronas se pierden, se ha desechado. Lo que rellenaba nuestras cabezas no ha desaparecido, sino que simplemente esta almacenado en los pliegues de nuestras neuronas.

El cerebro cuando atraviesa la mediana edad es más eficaz a la hora de reconocer la idea central, la imagen general. Si se le mantiene en buena forma, el cerebro puede seguir construyendo rutas que ayuden a sus propietarios a reconocer patrones, ver detalles importantes e incluso soluciones con mucha más rapidez que una persona joven. El truco consiste en encontrar modos de mantener las conexiones del cerebro en buenas condiciones y sacarles más partido.

Kathleen Taylor, catedrática de St.Mary’s College de California, afirma que un modo de dar un empujón a las neuronas consiste en desafiar esas mismas suposiciones que tanto les ha costado acumular durante la juventud enfrentándose a pensamientos que son opuestos a los suyos propios.

Tenemos que ir más allá y desafiar nuestra percepción del mundo. Si uno siempre se relaciona con quienes están de acuerdo con uno mismo y lee cosas acordes con lo que ya sabe, no va a alterar las conexiones cerebrales ya establecidas.

Esa tensión es exactamente lo que los científicos afirman que es mejor para mantener el cerebro en forma: salirse de de la zona cómoda para empujar y alimentar el cerebro. «Los adultos tenemos estos caminos muy trillados en nuestras sinapsis», afirma Taylor. «Tenemos que cascar el huevo cognitivo y batirlo bien. Y si uno aprende algo de esta forma. cuando vuelvas a pensar en ello, tendrá una capa más de complejidad», y ayudará a su cerebro a seguir desarrollándose también.

Fuente : The New York Times