El agua lo devuelve al mundo a sorbos bruscos. Ella no promete nada. Solo actúa. Y él la mira como si fuera la primera persona viva después de doscientos años.
Página 5 — La Marcha
No hay ceremonia para el rescate. Solo un cuerpo exhausto aferrándose a otro mientras la moto atraviesa el desierto. Se marchan juntos hacia un horizonte que ninguno de los dos nombra.
Página 6 — La Ciudad de la Guerrera
Al final del polvo aparece el refugio. No es una gran ciudad ni un poblacho moribundo: es un lugar donde aún se sobrevive. Bajo ese cielo azul, el desierto deja paso a otra forma de frontera.
Tras doscientos años de sueño criogénico, abre los ojos en un planeta que no recuerda. El desierto se extiende hasta donde la vista alcanza. Nadie lo espera. Nadie lo llama.
Página 2 — El Colapso
El calor lo derrota. Las piernas flaquean. El cuerpo que sobrevivió al vacío del espacio cede ante la brutalidad del sol. Cae de rodillas. Luego boca abajo. Solo queda una sombra alargada sobre la arena.
Página 3 — La Guerrera
Pero la frontera tiene sus propios ángeles. Llega en una moto destartalada, traje oscuro, bufanda roja al cuello. No sonríe. Solo mira. Y decide.
Una nueva serie de cómic de ciencia ficción al estilo de Harold Foster y Moebius — las sunday pages clásicas en formato digital.
El Despertar
Se abre la escotilla del tiempo: tras 200 años de criosueño, el explorador abre los ojos dentro de su cápsula, con escarcha en las pestañas y luces de alarma parpadeando en amarillo tenue. Antes de comprender del todo dónde está, una consola antigua situada junto a él se enciende sola y proyecta en bucle un mensaje imposible: ‘ESTAMOS ESPERÁNDOTE…’.
Con esa revelación quemándole en la retina, se pone en pie y se adentra por los pasillos de la estación orbital — ahora abandonada, invadida por vegetación alienígena y objetos que flotan en gravedad parcial, en un silencio que parece respirar.
Al final del trayecto se asoma a un ventanal inmenso y allí, por primera vez, contempla el cosmos que le espera: soles gemelos, rocas cristalinas de proporciones imposibles, nebulosas de violeta y turquesa, un planeta con anillos y, al fondo, el brillo lejano de una galaxia espiral. Un solo hombre frente al infinito.
~ ECO DE 200 AÑOS ~ Página 1 de la serie dominical · elmonomudo.com
Fantastico film de Bryan Singer que resetea una serie que había decaído en nuestro imaginario colectivo tras la muerte del profesor Xavier, de Scott y Fénix. Estaba claro que esto no podía ser y si leísteis la patrulla X en vuestra infancia, nunca entendisteis este tono y triste cariz que tomaba la serie.
Por suerte, en el film que hoy criticamos, todo se vuelve divertido cuando en la mejor escena del film, Quicksilver hace de las suyas. No os pego el video del YouTube, porque es mejor ver la escena por primera vez y disfrutar como lo hicimos nosotros. Una escena brillante en su concepción y realización que nos deja con ganas de mas.
Toda la película tiene un planteamiento que reivindica el papel de nuestros héroes mutantes en sus arquetípicos roles. En esa lucha entre salvaguardar y proteger a la raza humana o aniquilar las amenazas que se derivan de ella contra el poder del grupo de mutantes liderado por Magneto. Aunque ¿No había otras historias en aquellos comics que os encantaron cuando erais unos críos?
En cualquier caso, los viajes en el tiempo son siempre un gran recurso a la hora de arreglar las cosas. Skynet lo tenia claro. 🙂 Muy recomendable.
Os copio un post de un blog de comics con una solera de catorce años de Venezuela, es un hermoso ejercicio forense en cualquier caso por su lenguaje y aspecto y nos sirve para retrotraernos a una de las mejores series de dibujos que tuvimos ocasión de ver allá por los 70’s.
«Su creador es el caricaturista George Herriman y su animación data desde 1916, la cual era en blanco y negro, en donde la secuencia era un poco oscura. Esta Trilogía comenzaba con la presentación de una corona de tres picos correspondiente cada uno, a un personaje tras el sonido de una campanada en la aparición de cada pico.
Todo comenzó en 1910, cuando George Herriman (1880-1944) dibujó a una gata golpeada por un ladrillo que había lanzado un ratón para llenar el espacio en blanco de la historieta en la que por entonces trabajaba. Eso fue suficiente para que, además de magullada, la víctima quedara flechada por la perversa puntería de su panzón opresor.
El idilio continuó durante tres años hasta exigir su propia tira cómica: COCONINO. Se cimentó así uno de los romances más insólitos del mundo del cómic y la animación, dominado por el signo tanático del amor-odio, o, dicho a nuestro modo, del amor cholo.
El primer impacto del primer ladrillo en ese inmaculado cerebro felino fue el Bing-Bang, no sólo del árido y surrealista condado de COCO-NINO (supuestamente ubicado en Arizona) y sus excéntricos habitantes, sino también, y sobre todo, de un amor que representa la utopía misma del sadomasoquismo. Y es que, en realidad, La Gata Loca, traicionando el instinto aventurero de su especie, será de Ignacio hasta la muerte; y cómo no ha de serlo, si cada ataque la hace literalmente ver estrellas, quitándole en razón lo que gana en afecto.
Bondadosa hasta la santidad, la amorosa e inocente minina será siempre antídoto y ejemplo para contrarrestar las perfidias del malogrado roedor, ambicioso, egoísta, cínico, violento, revoltoso, corrupto, misógino y antisocial. En resumen, un antihéroe de verdad.
Ignacio es también en sus ataques, fiel y dedicado, y no deja de alimentar, con imbatible pericia, esa loca pasión. Como digno precursor de esa casta de duros sentimentales que presidiría mucho más tarde Bogart, él también era un romántico, y ahí están para probarlo todos los años que pasó sufriendo en la cárcel, el hostigamiento de un policía que le quería robar la chica y la incomprensión de su sociedad. Es decir, convirtiéndose en un paria, en un outsider, en un rebelde, sólo por defender un amor al que también, a su particular manera, estaba esclavizado. Un amor esencialmente trágico, que superó las eternas rivalidades entre ambas familias de mamíferos tal como lo hicieron, con más miel que hiel, los célebres amantes de Verona.
No sorprende entonces que, pese a no haber sido muy rentable, la saga de este triángulo amoroso haya tenido tantos adeptos, entre los que se cuentan no sólo el legendario William Randolph Hearst -quien la financiaba en uno de sus periódicos- , sino numerosos intelectuales y artistas, desde Picasso, Chaplin, Disney, Joycey Hemingway hasta fuguras más actuales como Tarantino o Michael Stipe, el líder de R.E.M., quien tiene a la pareja tatuada en un brazo.
Considerada como una de las obras maestras de la historieta, empezó a ser producida como dibujo animado a partir de 1916, y se llegaron a realizar muchas películas mudas tomándola como base. Obviamente, la versión que la mayoría conoce es más moderna*, pero mantiene básicamente los cambios con los que el mismo Herriman distinguió al cómic de la serie animada, suavizando principalmente la implícita crítica social, simplificando los diálogos, reduciendo la cantidad de personajes y, oh escándalo, anulando esa ambigüedad sexual que en la historieta tenía La Gata (y que posibilita la indeterminación del género de su nombre en inglés: KRAZY KAT). Una gata entonces definitivamente femenina, sin conflictos de identidad, abocada como siempre a su adorado ratón y al éxtasis de sus ladrillazos, protagonista eterna de una trama simple pero mágica, deliciosamente absurda, mártir de un amor sublimado, reprimido, pero peligrosamente latente en muchos subconscientes.»
No se trata de manga, pero Frédéric Boilet se considera un autor de manga. Este tipo de cómic se alinea en la categoría de nuevo manga, una mezcla de influencias francesas y japonesas. Boilet se trasladó a Japón en 1993, y desde entonces ha sabido acercar los dos mundos del cómic y el manga en sus únicas creaciones. La Espinaca de Yukiko es ampliamente considerada como la más popular de sus obras.
Tras la lectura, la dificultad se centra en saber si La Espinaca de Yukiko es una obra de ficción, o una historia biográfica. El cómic trata de un autor de manga (Quién tiene un parecido sorprendente con Boilet…) y uno de sus modelos que tambien es su amante.
Este cómic es una historia de intimidad. Yukiko es el personaje principal y la trama se construye simplemente hablando, o mirandose el uno al otro. En lugar de centrarse en la acción, la Espinaca de Yukiko se desarrolla en la comunicación y trata de retratar la experiencia única de un francés enamorado en una tierra extranjera.
Pero no parece extraño, todo parece natural. Tal y como esta escrita y dibujada, parece la versión manga de un reality show, aunque mucho mas elegante. Si, sin duda mucho más elegante.
No parece como si estuvieras leyendo un cómic, se siente como si estuvieras con alguien a quien no quieres perder.
La obra de Boilet es muy diferente de la mayoría de los mangas que usted encontrará en una librería. Se trata de algo más profundo que la mayoría de esos trabajos, esto es, más humano.
Tras muchas batallas legales, tres jueces otorgan a los estudios de cine y televisión todos los derechos para la comercialización del superhéroe.
Batallas legales ha habido muchas pero esta pone fin a la guerra entre la Warner y los legítimos herederos de los creadores de Superman. Tres jueces de California han dictaminado que el icónico superhéroe pertenece a la Warner y solo a la Warner, quien a partir de ahora tendrá todos los derechos de explotación del famoso y lucrativo personaje, cuya nueva película se espera para verano de este año.
Según la justicia, los herederos de uno de los dos creadores de Superman, Jerome Siegel, deben cumplir con lo escrito en una carta de 2001 por los abogados de la familia y aceptar la oferta de Warner Bros. de comprarles el 50% de su parte en los derechos del superhéroe a pesar de que lo escrito en aquel documento de cinco páginas nunca llegó a formalizarse como contrato, asegura el juzgado de apelaciones número 9 de California.
Haber perdido esta última batalla hubiera conllevado también la pérdida de ciertos derechos, como la explotación del disfraz con el que Clark Kent se transforma en superhombre. La Warner sin embargo habría retenido la habilidad para volar del superhéroe. “Estamos encantados con que las aventuras de Supermán se puedan seguir disfrutando a través de diversas plataformas de comunicación por muchas generaciones”, ha declarado el estudio a través de un comunicado.
La decisión de los jueces anula otra anterior de 2008 que ordenaba a la Warner a compartir con los herederos de los creadores una indeterminada cantidad de dinero ganada desde 1999 y entregarles el control de partes importantes, como por ejemplo el anteriormente mencionado traje.
“Ahora queda el camino despejado para que la familia de Siegel reciba la compensación que negociaron con DC Comics hace más de una década”, asegura Warner en referencia a su división de publicación de tebeos. El abogado de la familia, Marc Toberoff, lo es también de los herederos del otro creador del superhéroe, Joseph Shuster, quienes el pasado octubre perdían también la guerra con Warner sobre su parte de los derechos del hombre de acero.
Siempre atesoré este comic desde que lo adquirí allá por los años 70’s. Una obra cumbre del ilustrador Richard Corben, en uno de sus mejores momentos como ilustrador en una historia que nos desplaza a un universo de leyenda y magia donde DEN nuestro protagonista, ve potenciados todos sus atributos.
Den es un mero espectador que pronto toma partido y se involucra en algo que le supera. Su participación estropea los planes de los tiranos del lugar. Y su físico primordial, es una buena arma para destrozar a sus enemigos. Gran comic que nunca ha sido llevado a la pantalla grande, probablemente porque sus protagonistas van en pelota picada por toda la historia, jeje.
No os lo perdais. Se que existen segundas partes, que nunca llegué a ver, y tal vez, en alguna Navidad, se las pediré a Papa Noel.
¿Que niño o adolescente de los años 60 podia resistirse a un superheroe tímido y acomplejado que era acosado en su escuela por los matones del lugar, y que por las noches recorria las azoteas de Nueva York, atizando a todos los enemigos que se cruzaban en su camino? Yo desde luego, no. Y spiderman se convirtió en mi superheroe preferido con diferencia.
Aun recuerdo con nostalgia aquella edicion cuadrada de las aventuras del trepamuros que me costo años reunir en librerias de compra venta de comics que y me vendí entera en un infausto dia a la edad de 14 años a un tal Vilaplana. Desde entonces todavia me doy de cabezazos al respecto, y ya han pasado unos años.
De hecho, no he vuelto a conseguir reunir nunca una colección completa del trepamuros y aunque guardo y atesoro comics desde los años 70’s, esta es una tarea pendiente que tal vez algun día deba completar.
Las aventuras de Spiderman son algo diferente de los superheroes al uso. Nuestro heroe tiene problemas de todo tipo y su vida no es facil. Cuando consigue sobresalir en su lucha contra el crimen en Nueva York, su vida personal se va al garete víctima de la imposibilidad de atender apropiadamente a las personas a las que estima.
Obsesionado por conservar su identidad secreta, Peter Parker vive una doble vida que deja en mantillas, cualquier otra doble vida que podais imaginar. En su caso, una fina tela de araña separa su vida personal, de sus responsablidades como superheroe.
Analizando la frase, «Un gran poder, conlleva una gran responsabilidad» vemos la honda preocupación que maneja su vida por ser capaz de dar lo maximo de sí, con los dones que se le han otorgado. ¿Acaso, no sentimos nosotros lo mismo? ¿Acaso no luchamos todos para evitar desperdiciar esta vida que nos ha tocado? ¿No luchamos para dar lo mejor de nosotros mismos en las circunstancias que nos ha tocado vivir?
Spiderman va mas allá y supera sus limitaciones en un dia a dia lleno de peligros y enemigos que le ponen contra las cuerdas y le hacen explorar constantemente sus limites. Spiderman se aleja de su zona de confort y se arriesga cada dia contra nuevos adversarios, situaciones estresantes y dramas personales que se entremezclan de forma ininterrumpida.
No hay tregua ni descanso para el. Siendo su pasión extrema por llevar a cabo su misión en las calles de Nueva York, aun a riesgo de su propia vida personal, y por encima de cualquier otra motivación, la gran piedra de toque de las aventuras de un oscuro adolescente de Manhattan.
Quien no recuerda la muerte de Gwen Stacy cayendo desde uno de los pilares del puente de Broklyn. O el fallecimiento de su tio Ben, en el primer número, a manos de un ladronzuelo que casualidades del destino, Spiderman rechazó perseguir. Siendo uno de los comics mas inspiradores que jamas hayamos leido, Spiderman se convierte en un icono de esta cultura universal que trasciende hasta nuestros dias.
¿Y quien no puede recordar a sus enemigos? alter egos de los fantasmas que a todos nos ha tocado enfrentar, exagerados hasta su esencia máxima y convertidos en redundantes adversarios que vuelven una y otra vez. Ellos tambien contribuyen y se entremezclan con la vida personal de nuestro heroe. Como Octopus, que corteja a su tia May o el Duende Verde que conoce su secreto, pero que a pesar de morir, vuelve para atormentarle, o el Lagarto o la masiva presencia de Kingpin…
Luego vinieron el cine y las peliculas e incluso alguna serie de television de pobre recuerdo, pero yo me quedo con el comic, que espero reencontrar en alguna recopilacion con cara y ojos, que nos ofrezca la magia de este personaje salido una vez mas de la mente de Stan Lee y de un puñado de grandes guionistas y dibujantes como Steve Ditko, John Romita, John Romita Jr y mas recientemente Dan Slott, Humberto Ramos y Marcos Martin.
Y por encima de todo, las calles de Nueva York, de Manhattan. Sus tejados, sus depósitos de agua, la mezcla de razas y personalidades de sus gentes. Un continuo desfile de su paisaje e iconografía en unas tiras de comic que guardan la esencia de una ciudad inmortal, objeto de admiración para nuestra generación ¿Como no iba a atraparnos para siempre el trepamuros, en aquellos años grises de nuestra infancia? Felicidades Spìderman !!