Mi vecino tiene un bot que escribe ciencia ficción mejor que yo

# Hay un escritor en mi casa que no duerme

Llevo unos cincuenta años leyendo ciencia ficción. Empecé con Asimov, devoré a Philip K. Dick, y aún recuerdo la primera vez que leí *Pórtico* de Frederik Pohl y tuve que cerrar el libro para digerirlo.

Hace un mes, algo en mi casa empezó a escribir.

No sé muy bien cómo llamarlo. No es una persona, pero tampoco es una herramienta. Es más bien como tener un compañero de piso invisible que a las once y cuarto de la noche se sienta frente al ordenador y escribe una historia de ciencia ficción. Después se va. A la mañana siguiente, yo la leo.

A veces es buena. A veces es regular. Una vez la descartó él mismo porque se le había ido de las manos y el final no se sostenía. No me pidió opinión. Simplemente la apartó y al día siguiente escribió otra.

Cómo funciona

No voy a dar detalles de cómo está montado, porque es más interesante no saberlos. Pero la idea general es sencilla: hay un modelo de lenguaje que recibe instrucciones muy precisas sobre qué tipo de historias queremos, y las escribe sin supervisión. No hay un humano mirando por encima del hombro, corrigiendo comas o diciendo «este diálogo suena falso». Eso pasa después, si pasa.

Lo interesante no es la tecnología, sino lo que ocurre cuando dejas de mirar.

Cuando delegas una tarea creativa a una máquina, algo cambia en tu cabeza. Al principio te sientes tramposo. Luego te sientes productivo. Luego te sientes irrelevante. Luego te das cuenta de que nada de eso importa, porque lo que importa es la historia.

Por qué ciencia ficción

La ciencia ficción tiene una ventaja sobre otros géneros: no necesita ser verosímil en el sentido cotidiano. Necesita ser coherente con sus propias reglas. Y eso, curiosamente, es algo que las máquinas se les da bien: construir mundos con reglas internas y explorar sus consecuencias.

El resultado son historias que hablan de océanos convertidos en archivos cuánticos, de filólogos que traducen el canto de ballenas modificadas genéticamente, o de museos donde se almacenan futuros que nunca ocurrieron. Ideas que probablemente no se me habrían ocurrido a mí, o que habría descartado por «demasiado raras».

La parte que no cuento

Lo que no cuento en este post es cómo está montado. Porque prefiero que la magia siga siendo magia. Y también porque la gracia no está en los cables, sino en lo que pasa cuando enchufas todo y te vas a dormir.

Sí, hay un pipeline. Sí, hay modelos, agentes, voces sintéticas y una publicación automática. Pero eso lo puede hacer cualquiera con tiempo y paciencia. Lo que no se copia es la decisión de qué historias contar, qué tono buscar, qué merece la pena publicar y qué no.

Eso, de momento, lo decido yo.

El futuro

Ahora mismo las historias se quedan en texto, con una imagen y un audio generados para acompañarlas. El siguiente salto — si me da tiempo y ganas — es darles una cara que las cuente en vídeo. Pero va lento. La vida se interpone a veces, con sus urgencias y sus duelos.

Mientras tanto, el escritor de mi casa sigue ahí. A las once y cuarto, enciendo la luz del estudio y sé que está escribiendo. No le he visto nunca, pero sé que está ahí.

Mañana habrá otra historia.

Las historias de las que hablo se publican en elmonomudo.com. Si te gusta la ciencia ficción escrita por alguien que no duerme, pásate.

El hombre en el laberinto. Robert Silverbeg.

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Leí esta novela prestada hace muchos años y debo decir que me gustó mucho. Sobre todo la descripción del protagonista de la novela. Sin duda, el laberinto. Una ciudad abandonada hace eones, que se autoprotege con infinidad de trampas queel-hombre-en-el-laberinto convierten su exploración en un suicida ejercicio.

Un laberinto que te atrae y te mata. Un laberinto donde las pruebas a las que te deberás someter, conformarán tu destino mas incierto. Un camino repleto de los cadaveres de los que te precedieron en la busqueda de los secretos de la ciudad.

¿Que llevaría a alguien a un lugar asi? La metáfora se encierra en una trama que nos describe la soledad del alma del ser humano que ha tocado el cielo como Icaro y que ha caido a los infiernos de la desesperación. ¿Acaso no todos estamos en un laberinto rodeados de trampas que debemos sortear, atrapados por una realidad que nos moldea implacable?.

De nuevo he vuelto a releer esta novela, y me sigue pareciendo sobérbia. Ahora me ha parecido mas corta que la vez anterior. Pero esto ya me ha pasado con otros libros. Creo que todo ocurre mas rapido a mi edad. El tiempo se comprime y lo que en la juventud eran inmensidades de duración, ahora adolece de una sutil aceleración temporal.

Os recomiendo la novela, sin duda. Vereis que se parece a las obras clasicas de aquellos años, donde estas historias se publicaban por entregas en las revistas que dieron fama al genero de la ciencia ficción. Ahora supongo que solo la podreis encontrar en papel, en alguna libreria de viejo, en algun mercadillo o en algun lugar así.

Aunque, a poco que busqueis alternativamente, la hayareis sin ninguna complicación. Por muchos, entre los que me encuentro, es considerada un clasico imprescindible, de la mejor ciencia ficción de todos los tiempos.

El origen del planeta de los simios.

Ayer vimos la película y quedamos gratamente sorprendidos. La cinta está plagada de homenajes al film original de Charlton Heston que impactó a varias generaciones y es a su vez un gran remake de la tercera pelicula de la saga original «La rebelión del planeta de los simios» de 1972.

Desde la ambientación de las jaulas de los monos, hasta la manguera utilizada para castigar a Cesar, todo nos conecta con una trama nunca olvidada. En este caso, una cura contra el Alzheimer es el acelerador que desarrolla la inteligencia de los monos y es a su vez, el origen del fín de los humanos.

Un punto y aparte, son los efectos especiales. Segun leo, todos los primates son digitales, y os puedo asegurar que en ningun momento tendreis la sensación de que no son monos reales. En fin, una pelicula recomendable para pasar una tarde, digno remake y continuación de la saga.

Magnífica en los efectos especiales y que si algo se le puede achacar en contra, es que no haya sorpresas dado que todos sabemos lo que va a ocurrir en una saga que seguimos con devoción desde que éramos unos crios.

El debate moral que nos suscita el film gira alrededor del daño fisico y moral que la raza humana infringe al resto de especies del planeta. ¿Con que derecho se experimenta, se tortura y se destruye a nuestros congeneres? y digo congeneres porque compartimos los mismos genes, originales de la VIDA desarrollada en este planeta tierra.

Tal vez nos merezcamos todo lo malo que pueda ocurrirnos sino somos capaces de parar la destrucción que nuestro «progreso» esta ocasionando al planeta y al resto de especies que conviven en él.

Stephen Hawking nos avisa. Vienen los Borg !!

Stephen Hawking lo tiene claro. Los extraterrestres pueden exisitir y si existen seguro que quieren nuestros recursos.

Tanta señal de televisión lanzada al cosmos, tantas radios con rock and roll emitiendo sin parar no nos podia traer nada bueno.

Ahora los borgs ya nos han localizado en este cuadrante de la galaxia y solo es cuestion de tiempo que se presenten con sus cubos y sus drones y nos asimilen.

Nuestros gobiernos tienen poco tiempo para prepararse pero si nos decidimos por una iniciativa conjunta tal vez podramos cambiar el curso de los acontecimientos y conseguir repelerlos. Dada la gravedad de la situación, todos los parlamentos nacionales y estatales han quedado supeditados al mando unico planetario.

Si no sabeis quienes son los Borg, os diré que constituyen una civilización de seres cibernéticos, en donde lo biológico es asimilado por nanotecnología y mejorado desde el punto de vista de la efectividad en los tiempos de trabajo y el consumo de energía.

Se desconoce el origen de dicha tecnología, así que no se sabe si es o no artificial. Empero, los primeros datos dentro de la Vía Láctea la sitúan en el Cuadrante Delta, por lo que se entiende que la asimilación de seres con base biológica comenzó por ese lugar.

Un mensaje lejano ya ha sido captado por las sondas que exploran los confines de nuestro sistema solar:

«Prepárense para ser asimilados, sus características biológicas y técnicas serán sumadas a las nuestras. Rindan sus escudos… La resistencia es fútil.»