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Guillotina.
Pueden encajar, sin que se les descuelgue un solo músculo facial, los desaires de los funcionarios, el furor de los mineros, la angustia de los pensionistas, de los enfermos, de los desahuciados; el temor de las familias de clase media que empiezan a tener que comer de lo poco ahorrado; el abandono del país por parte de los jóvenes en paro; el vagabundeo callejero de los inmigrantes. Por resumir: se quedan tan anchos ante las reclamaciones de los recortados y de los suprimidos. Sin embargo, se ven reducidos a la nada cuando quienes son dueños de la pasta —los únicos a quienes respetan— se ponen gallitos.
Al ministro Montoro se le descuajaringa el almidón de los puños de la camisa, y se le agudiza el trémolo, cuando los evasores de dineros, asesorados por sus expertos, se ofenden ante las súplicas de Hacienda para que devuelvan algo de lo que se llevaron por la cara. Busquen en este periódico —en digital es fácil: Montoro, Gobierno, defraudadores; vienen a ser lo mismo— y encontrarán la información acerca de la miel que, sobre las hojuelas, se dispone a ofrecerles nuestro melifluo de cabecera.
Nunca desde Franco había querido con tanta intensidad ser de Francia. No sólo por el anuncio de que van a gravar con impuestos a quienes más tienen —Hollande, mon homme—, sino porque ahora mismo se me hace la boca agua pensando en ese registro en el apartamento de Carla Bruni, con los gendarmes dando vueltas —a la manera de Irma la Dulce—, mientras abren y cierran los zapatos de Sarkozy, en busca de pruebas incriminatorias escondidas en sus tacones, o en las reservas de colágeno de la señora Bruni.
¿Qué nos diferencia de ellos? ¿La Inquisición, el glamour, la educación, la cousine du risque? Por encima de todo: la guillotina, utilizada a tiempo.
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Autora: Maruja Torres ( vida larga deseote, master ).
Fuente: El País
Los Blues Brothers en Blu-ray. Lo tengo.
Están en una misión de Dios, y nada – ni la policía, ni un grupo de música country descontentos, ni algunos nazis de Illinois, o incluso una amante despechada – van a detener la propagación del evangelio a ritmo de blues. Desde
A pesar de sus más de treinta años de edad, los chistes todavía se sienten frescos y la música es tan eterna como siempre. Sobre la base de las estrellas originales de ‘Saturday Night Live’ y sus personajes, Jake (John Belushi) y Elwood (Dan Aykroyd), son los hermanos que se embarcan en una misión sagrada para unir de nuevo a su banda en una misión de Dios. Su noble objetivo es recaudar dinero suficiente de sus conciertos, para salvar el orfanato en el que crecieron. A lo largo del camino se encuentran con diversos obstáculos que eclécticamente se mezclan en persecuciones, grandes actuaciones musicales y estrellas de la musica americana. El guión es una inigualable sucesión de comedia, acción y actuaciones musicales. Realmente sin embargo, la trama es sólo una excusa para algunas bromas, accidentes automovilísticos, y varios números de R & B realizados por algunos de los artistas más famosos del género. Y realmente, no hay nada malo en ello.
Landis y Aykroyd han creado un universo maravillosamente creativo, que yuxtapone los conflictos exagerados, casi caricaturescos y acontecimientos con reacciones sencillas. Maniobras imposibles, explosiones, accidentes automovilísticos, llenan la película con un gran sentido de emoción y alegría infantil, pero los personajes parecen casi ajenos o incluso desdeñosos de la locura que les rodea, dando lugar a un sentido del humor absurdo. Aykroyd y Belushi son a la vez fantásticos en su icono; gafas de sol vestidos de negro. Con sus facetas inexpresivas juegan el uno con el otro de forma brillante y sus respuestas chocan a la perfección con los acontecimientos extraños con que se encuentran. La película alberga algunas secuencias realmente memorables y los diálogos se convierten en un sin fin de frases citables dignas de ser recordadas.
Desde el punto de vista puramente musical, Aykroyd y Belushi lucen a un gran nivel, incluso entre tan legendarias compañías, trayendo una energía y un estilo que es únicamente suyo. Landis parece casi como un niño en una tienda de caramelos, utilizando el gran presupuesto que tenía para trabajar en toda su extensión, y pincelar el proceso con un humor lleno de acción. Las persecuciones de coches en esta película se encuentran entre las más impresionantes que jamás se vieron en el celuloide. La sensación de velocidad que el director construye con sus ángulos de cámara es increíble, creando una experiencia alegre y cinética. La persecución policial del centro comercial y el clímax de la película famoso por la enorme destrucción de vehículos, son realmente grandes hazañas sin ningún tipo de restricción cinematográfíca, y de alguna manera el caos total encaja a la perfección con los aspectos cómicos y musicales de la imagen.
Así como el actor Henry Gibson señala en las tomas especiales, las persecuciones de coches son en realidad, extensiones estilísticas de los números musicales, y los propios coches no significan sólo choques, derrapes y explosiónes, sino una forma más de bailar acompañando el tema musical. El elenco de músicos hace un gran trabajo, y las actuaciones musicales reales son la verdadera atracción de la película. Algunos de los mayores iconos de R & B hicieron sus apariciones, incluyendo Aretha Franklin, Ray Charles, James Brown, John Lee Hooker y Cab Calloway, y todos ellos encienden la pantalla con su clase y gran energía.
Landis inyecta una coreografía divertida y pedazos de humor en estos números, y ver a los hermanos y su banda, así como a los artistas famosos, que hacen lo que mejor saben hacer, es un verdadero placer. «‘The Blues Brothers» es una película única, divertida y creativa cuya mezcla de sensibilidades y de géneros todavía no se ha emulado con éxito. Belushi y Aykroyd crearon personajes perdurables, icónicos y Landis trajo todas las ideas que chocan en un todo coherente. No se puede negar el impacto duradero de la película, haciendo de este un clásico de la comedia que sigue entreteniendo. Posee gran sentido del humor, locas persecuciones de coches, y una música sensacional. Y realmente el Blu-ray es de una calidad increible y lo encontré al módico precio de 10 € ¿qué más se puede pedir?.
Mundo Anillo de Larry Niven.
Despues de releerme con fruición, El juego de Ender (del que estan preparando una película) y Pórtico de Frederik Pohl del cual debería hacer una gran reseña, le ha tocado el turno a Mundo Anillo de Larry Niven. A veces, y este es uno de esos casos, es mas sencillo encontrar el pdf y poder leer el libro desde el Kindle, que rebuscarlo en mi biblioteca (que está) y usar el libro físico. Mis estanterias Billy, estan sobrecargadas. Varias filas de libros se superponen y amenazan cada uno de los soportes. Es casi mejor no tocar nada para no provocar la hecatombe que tarde o temprano deberá suceder.
¿Os he recomendado ya el kindle? Para disponer de cualquier libro en el formato del kindle solo hace falta enviar el fichero pdf, epub, rtf, etc por mail a la dirección que Amazon te proporciona, poniendo «convertir» en el subjet. Automaticamente, cuando te conectes a la wifi, tu dispositivo recibirá el libro y podras gozar de él sin ningun problema. ¿Os he dicho que es una maravilla, esto? Solo hace falta buscar en el google el titulo y pdf a continuación y encontrar casi todo.
A lo que iba; despues de 20 años, releer Mundo Anillo, sigue siendo un gran placer. Y tiene tres secuelas más que llenarán mi verano de ciencia ficción dura. ¿Alguien se ha percatado de las similitudes del concepto de Mundo Anillo, y Halo? Si disfrutais con las aventuras de razas alienigenas y humanos y con la exploración de antiguas civilizaciones y sus grandes obras, este es vuestro libro.
Como os comentaba, en la memoria de mi kindle está creciendo una biblioteca virtual de decenas de volumenes que conforman los libros imprescindibles que siempre me emocionaron. Y mientras tanto, sigo encontrando títulos. Me quedan por releer toda La Fundacion, Cita con Rama, las novelas del mundo del Rio, etc, etc.
Como los bancos crean el dinero de la nada.
Se trata del juego de prestidigitación más asombroso jamás inventado. La creación de dinero ha sido privatizada, usurpada del Estado por un cartel bancario privado. La mayoría de la gente cree que el dinero lo emite el Estado, pero no es así. Exceptuando las monedas, que constituyen una pequeña parte del total de la oferta monetaria, la mayor parte del dinero lo crean los Bancos.
¿No se cree que los Bancos crean el dinero que «prestan»? Tampoco se lo creía el jurado de un caso en Minnesota, hasta que escucharon las pruebas. El caso del First National Bank of Montgomery vs. Daly (1969) fue un drama judicial digno de una película. El acusado Jerome Daly se opuso a la ejecución hipotecaria de un crédito de 14.000 $ que le concedió el Banco sobre la base que no hubo realmente un préstamo de dinero. Daly, un abogado que se representaba a sí mismo, argumentaba que el Banco no le había prestado dinero real. El Magistrado Asociado del caso era Bill Drexler, quien no daba mucha credibilidad a la teoría de la defensa, hasta que Mr. Morgan, el presidente del Banco, prestó declaración.
Para la sorpresa de todos, Morgan admitió que el Banco creaba normalmente dinero «de la nada» para sus préstamos, y que eso era la práctica bancaria estándard. «Me suena a fraude,» dijo el Juez que presidía la Sala, Martin Mahoney, entre el asentimiento de los miembros del jurado. En el memorándum, el Juez Mahoney sentenció:

La Corte rechazó la demanda del Banco para ejecutar la hipoteca, y el acusado conservó su casa. Para Daly, las implicaciones del caso eran enormes. Escribió en un periódico local:
Esta decisión, que es correcta legalmente, tiene el efecto de declarar todas las hipotecas privadas, y todos los bonos estatales nulos.
No es necesario decir, sin embargo, que la decisión no cambió la práctica bancaria, aunque nunca fue anulada. El Juez Mahoney amenazó con procesar al Banco. Murió menos de seis meses después del juicio, en un accidente misterioso que parecía ser un envenenamiento. Desde entonces, algunos acusados han intentado evitar los embargos usando el caso Daly pero con escaso éxito. Como dijo un juez «off the record»:
Si le permito hacer eso –a usted y a todos los demás– todo el sistema se vendría abajo.
De vez en cuando algún Banquero dice la verdad pero el gran público ni sabe ni quiere saber y la clase dirigente, política o no, es cómplice del fraude, pues les beneficia de una u otra manera (el Dinero lo compra casi todo). Sir Josiah Stamp, presidente del Banco de Inglaterra declaró en una conferencia en la Universidad de Texas en 1927:
El sistema bancario moderno crea dinero de la nada. El proceso es quizás el juego de manos más asombroso jamás inventado. Los Banqueros poseen la Tierra. Quítasela pero déjales el poder de crear dinero, y, crearán el dinero suficiente para comprarla de nuevo. Quítales ese gran poder y todas las grandes fortunas como la mía desaparecerán, entonces este mundo sería mejor y más feliz. Pero si queréis seguir siendo esclavos de los Banqueros y pagar el coste de vuestra propia esclavitud, entonces permitid a los Banqueros que continúen creando el dinero y controlando el crédito.
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¿Cómo se originó esto y cómo se ha ocultado durante tantos años? Para contestarlo debemos ir al siglo XVII.
En la Europa del Siglo XVII, el medio de pago principal eran las monedas de oro y de plata. Las monedas eran duraderas y en sí mismas tenían valor, pero comportaban dificultades de transporte y podían ser robadas. Muchas personas depositaron sus monedas en las casas de los orfebres, que solían tener las mejores medidas de seguridad en las ciudades. Los orfebres emitían recibos de papel que podían utilizarse como forma de pago en lugar de las monedas. Estos recibos también se usaban cuando la gente que necesitaba monedas iba al orfebre para que se las prestara.
La travesura empezó cuando los orfebres se dieron cuenta que sólo entre el 10 y el 20 por ciento de sus recibos de papel volvían para ser cambiados por las monedas originales depositadas. Por tanto podían prestar con seguridad el resto cobrando un tipo de interés (nótese que prestaban lo que no era de ellos). Normalmente emitían billetes y hacían préstamos por valor superior en 4 ó 5 veces a las monedas de oro o plata que tenían custodiadas. A una tasa de interés del 20%, ese oro prestado cinco veces en un año, producía un retorno del 100% anual, de un oro que no era de ellos y que legalmente no podían prestar. Si eran cuidadosos en los préstamos los orfebres se hacían riquísimos. El orfebre se convertía así en Banquero. Nótese que el Banquero podía a partir de ese momento comprar todo el oro que tenía en depósito y cualquier otra cosa, de hecho el Banquero podía acabar comprando casi todo, como con el paso del tiempo sucedió con la complicidad de los Gobernantes (entre otras cosas porque los Banqueros pueden financiar a los Gobernantes que mejor se presten a sus órdenes).
Una de las consecuencias de la creación bancaria de dinero es la inflación, pues con más dinero compitiendo por unos bienes y servicios que han crecido en menor cuantía que la masa monetaria, los precios se elevan.
En Inglaterra donde el Banco de Inglaterra fue nacionalizado después de la Segunda Guerra Mundial, los Bancos privados continúan creando el 97% del dinero mediante la mera concesión de crédito.
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Fuente: How Banks secretly create money
Bipolar Man New York 2008 and some more black and white pictures.
The Bipolar Man was there, near to 21th century mall, playing for some coins meanwhile the twins follow the rythm. Behind glass, the long arm was hearing carefully. Such nice songs and jokes for one day of 2008 when the sun shine for ever.
Below, visiting the Liberty statue, one place where we enjoy and dream with the beautiful views. We hope you like them also.
La percepción de nuestros sentidos.

Un ejemplo: No importa el orden en el que las ltears etsán ersciats, la úicna csoa ipormtnate es que la prmrirea y la útlima ltera etsén ecsritas en la psioción cocrrtea. Pdoemos lerelo sin pobrleams.
En la lectura de estas palabras desordenadas, el hemisferio izquierdo de nuestro cerebro interpreta las letras y lee propiamente dicho, pero el derecho reconoce las palabras como un todo, como una imagen, por lo que impide que el desorden en las letras entorpezca la lectura.
Music Vox Blog. Para disfrutar.

Como os digo la calidad de sonido inunda su blog sin excusas. Cualquier formato de soporte esta incluido. Dedicadle unas cuentas tardes y dejaros llevar por su alfombra magica musical transportados por su gran selección. Yo ya lo tengo en mis favoritos, en mis archivos, en el Hall of the Fame de los sitios musicales…..
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Cuando el niño nació, como todo espartano fue examinado. Si hubiese nacido pequeño o raquítico, enfermizo o deforme habría sido descartado. En cuanto pudo mantenerse en pie fue bautizado en el noble arte del combate. Le enseñaron a no retirarse jamás, a no rendirse jamás a que morir en el campo de batalla al servicio de Esparta era la mayor gloria que podía alcanzar en vida.
Sólo las espartanas traemos al mundo hombres de verdad.
Espartano. Vuelve con tu escudo o sobre él.
Espartanos… AAAUUUUUUUU!!!!!!
Aquí lucharemos nosotros… y aquí morirán ellos…
¿Amenazáis a mi pueblo con la esclavitud y la muerte?
Es una locura.
¿Una locura? ¡¡ESTO ES ESPARTA!!
Zeus apuñala el cielo con sus rayos…
Y zarandea las naves persas con vientos huracanados…
Glorioso.
Sólo uno de nosotros mantiene la cautela espartana… sólo Él… sólo nuestro Rey…
¡Nos mantendremos en pie y lucharemos…. y moriremos!
Hacemos aquello para lo que nos han adiestrado, para lo que nos han criado, para lo que hemos nacido.
La libertad tiene un precio, el más alto de todos, el precio de la sangre.
Nos dijeron que Esparta había emprendido la marcha y estabamos ansiosos por unirnos, pero solo traes un puñado de soldados. Esperabamos que Esparta aportara tantos hombres como nostros.
¿Y no es asi? Tú, arcadio, ¿cual es tu profesión?
Alfarero, señor.
Y tú, arcadio, ¿A que te dedicas?
Escultor, señor.
¿Tú?
Herrero
¡Espartanos! ¡¿Cual es vuestra profesión?!
¡¡¡Ah, uh. Ah, Uh!!!
Ves, he traído mas soldados que tú.
Somos espartanos, descendientes del mismo Hercules. Nos han enseñado a no retirarnos nunca, a no rendirnos nunca. Nos han enseñado que la muerte en el campo de batalla es la mayor gloria que podriamos conseguir. Espartanos: los mejores soldados que el mundo haya conocido.
¡¡No les deis nada…!! ¡¡Quitádselo todo!!
No será rapido, no te va a gustar… yo no soy tu reina.
¡Espartanos! ¡Disfrutad de vuestro desayuno, porque esta noche cenaremos en el Infierno!
Ray Bradbury (1920-2012)
RB: Leí Winesburg, Ohio cuando tenía veinticuatro años. Pensé “Oh, Dios, si algún día pudiera escribir un libro como Winesburg, Ohio… ¡pero poniéndolo en Marte!”. Con todos los personajes de Winesburg, Ohio allá en Marte”. Así que tomé algunas notas, y escribí un título, y algunos personajes, y después lo dejé y me olvidé. No hice nada con eso.
Durante los siguientes cinco años escribí una serie de relatos sobre Marte, todos separados. Cuando cumplí veintisiete años, me casé. Mi esposa hizo un voto de pobreza al casarse conmigo [risas]. Teníamos ocho dólares en el banco el día del casamiento. Puse cinco en un sobre y se lo dí al cura. Me dijo “¿Qué es esto?”. “Es su paga, por la ceremonia de hoy”. Dijo: “¿Eres un escritor, verdad?”. Dije “sí”. Y el dijo: “toma, lo vas a necesitar”, y me devolvió el sobre. ¡Y yo lo acepté! [risas]. Mucho más tarde, cuando gané algo de dinero, le extendí un cheque decente.
En los siguientes tres años, escribí más y más historias marcianas, sin saber hacia dónde iba. De repente mi mujer quedó embarazada… Ella tenía un buen trabajo en [¿?], ganaba cuarenta dólares a la semana. Yo ganaba cuarenta dólares semanales sólo cuando tenía suerte, cuando las historias se vendían. Esto me asustó muchísimo: de repente yo tenía que ser el proveedor de la familia, porque teníamos un bebé en camino.
Norman Corwin —el gran Norman Corwin, el más grande guionista de radio, productor y director de la historia—, un gran amigo mío, me dijo: “Ray, tienes que ir a Nueva York. Tienes que hacer que los editores te vean, que sepan que existes. Tienes mucho escrito, pero ellos no saben que estás en el mundo. Mira, voy a estar en Nueva York en junio con Katie, mi esposa. Ven, nosotros te respaldaremos, te mostraremos Nueva York y te presentaremos a algunas personas”.
Así que fui a Nueva York. Tenía veintinueve años de edad y cuarenta dólares en el banco. Llevaba una pila de cuentos en el ómnibus de la Greyhound. No podía pagarme otra manera de ir. ¿Alguna vez han viajado en un Greyhound hacia Nueva York durante cuatro días y cuatro noches? Bueno, no lo hagan [risas]. Especialmente hace cincuenta años, cuando no tenían aire acondicionado ni baños. El conductor tenía que parar cada dos horas. Corrías a los baños de una estación de servicio y luego corrías de vuelta antes de que se te escapara el maldito ómnibus.
Llegué a Nueva York. Me alojé en la YMCA, pagaba seis dólares a la semana: así de pobre era yo. Me encontré con todos los editores, y todos me decían: “¿No tienes una novela?”. “No, yo soy un velocista, escribo cuentos”. “Bueno, no publicamos cuentos. No se venden”.
Ya estaba listo para volver a casa vencido, pero esa última noche tenía una cena con Walter Bradbury —ninguna relación conmigo—, de la editorial Doubleday. Durante la cena, me dijo: “Ray, ¿qué hay de todas esas historias marcianas que has estado escribiendo? ¿Qué pasaría si las hilaras todas juntas en un tapiz, y lo llamaras Crónicas marcianas? ¿Crees que podrías hacer eso?”. Y yo pensé: ¡Dios mío! Winesburg, Ohio. Winesburg, Ohio… Ya lo había hecho, pero entonces no sabía que lo estaba haciendo.
Me dijo: “Hagamos lo siguiente: escribe un bosquejo del libro esta noche, tráemelo a la oficina mañana y, si me gusta, te daré un adelanto de setecientos cincuenta dólares”.
Pasé despierto toda la noche en la YMCA, escribí el bosquejo para Crónicas marcianas, se lo llevé a Bradbury al día siguiente y él dijo: “Listo. Aquí tienes, setecientos cincuenta dólares. ¿Tienes más material con el que podamos hacerle creer a la gente que está leyendo una novela?” [risas].
Le contesté: “bueno, tengo un cuento sobre un hombre que tiene su cuerpo cubierto de tatuajes, y en medio de la noche, cuando transpira, los tatuajes cobran vida, y cada uno cuenta otra historia”. Y él dijo: “Aquí tienes otros setecientos cincuenta” [risas]. Así que en un solo día vendí Crónicas marcianas y El hombre ilustrado. Sin saber lo que estaba haciendo.
¿Se dan cuenta? ¡Sorpresa! No sabes qué hay dentro de ti hasta que lo pones a prueba. Has estado escribiendo conscientemente, intelectualmente, durante demasiado tiempo. El material más profundo, tu verdadero yo, no ha tenido tiempo de aflorar. Has estado demasiado tiempo pensando comercialmente —qué es lo que vende, y ahora qué voy a hacer— en lugar de preguntarte: “¿Quién soy yo? ¿Cómo me descubriré a mí mismo?”.
Ray Bradbury
Conferencia, The Sixth Annual Writer’s Symposium by the Sea,
Point Loma Nazarene University, 22 de febrero de 2001 [min. 30:43 – 35:48].
Traducción: Martín Cristal.
Fuente: El pez volador






