Los Bancos se están pasando.


El carnet de conducir.

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Ricoh GR. Pruebas y mas pruebas.
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Voy dando tumbos todavía con la ricoh gr. Todavía no le pillo el tranquillo a una configuración que me satisfaga en las tomas de calle. Claramente, algo se me escapa y no estoy consiguiendo los resultados esperados. Aunque no tengo ninguna prisa, y dada mi falta de habilidad, deberé aplicarme más. La cámara va muy bien y solo es cuestión de tiempo.
Por de pronto ya he instalado el programa Sylkypix que viene con la cámara y que me permite «revelar» los archivos RAW que produce la GR. Ahora empiezo a entender las capacidades del formato. Si, ya se que esto es básico, pero yo no me dedico a la fotografía profesionalmente. Solo soy un amateur de fin de semana que lucha por sacar tiempo de una vida a veces complicada de cojones.
Os dejo con una foto revelada que os aseguro no se parece en nada a la foto original. Las posibilidades son inmensas, aunque habrá que currar un poco para sacarle el jugo, como siempre.

Contra la uniformidad, la diversidad.
Contra las restricciones, el fanatismo por la ausencia de límites.
Contra el igualitarismo, la jerarquía.
Contra las espinacas, los caracoles.
Salvador Dalí (1904 – 1989).
Las moscas macho cooperan con sus hermanos para aparearse.

Cuando varios machos de mosca de la fruta (Drosophila melanogaster) compiten por una hembra, esta puede resultar dañada en la disputa. Sin embargo, según un estudio en el que participa un investigador español, cuando los machos son hermanos, la agresividad del cortejo disminuye y la hembra sufre menos, por lo que puede vivir más tiempo y tiene más descendencia.
El trabajo, publicado esta semana en la revista Nature, es el primero en demostrar empíricamente que este tipo de comportamiento en el contexto de la reproducción no se produce al azar, sino que responde a un mecanismo de selección sexual denominado selección por parentesco.
Pau Carazo, uno de los autores del estudio e investigador en la Universidad de Oxford, explica a Sinc que esta conducta, aparentemente altruista, no lo es tanto. “Si los machos dañan a la hembra estarían afectando a la eficacia biológica de sus hermanos, con quienes comparten genes, y, por tanto, estarían perjudicando de forma indirecta a sus propios genes”, indica el científico español.
En muchas especies, “los machos cortejan a las hembras con tal intensidad que les producen daños morfológicos o fisiológicos, les obligan a perder energía y tiempo, e incrementa el riesgo de depredación”, continúa Carazo.
“Estos desperfectos son consecuencia de adaptaciones que le sirven al macho para ser más eficaz en su competencia con otros machos –señala–. Así se asegura de que la hembra no se apareará con otro macho, o que si lo hace tendrá menos descendencia por estar dañada, o porque se ha visto forzada a invertir casi todos sus recursos en aparearse con él”.
Por su parte, las hembras también han evolucionado para desarrollar otro tipo de adaptaciones que, a expensas de los machos, les permiten salir lo más ilesas posible del apareamiento e incrementar su eficacia biológica.
Los egoístas tienen ventaja
Esta carrera armamentística evolutiva se evitaría si todos los miembros de un grupo cooperaran entre sí. Sin embargo, este comportamiento resultaría fácilmente vulnerable. “Si todos los machos cooperasen excepto uno, el egoísta tendría más descendencia y todos los machos acabarían siendo egoístas –explica Carazo–. Es lo que se conoce como tragedia de los comunes”.
Para comprobar que esta conducta es posible en grupos de machos emparentados, los investigadores expusieron una hembra de la mosca de la fruta a tres machos que eran hermanos y a otros tres no emparentados entre sí.
En la primera situación, los individuos lucharon menos entre ellos y fueron menos agresivos con la hembra que en el segundo contexto. Así, demostraron que cuando todos los machos de un grupo son hermanos, disminuye el grado de competición y de acoso en el cortejo, lo que incrementa la vida media de las hembras y la cantidad de descendencia que tienen.
Un experimento posterior consistió en introducir en el grupo de machos dos hermanos y un individuo no emparentado con ellos. Esta vez, el resultado fue distinto para el extraño, que consiguió engendrar dos veces más crías que cada uno de los parientes.
“Nuestro estudio demuestra que la selección por parentesco ha dado lugar a machos que se comportan de forma flexible dependiendo de la estructura del grupo en el que se encuentren, es decir, dependiendo de su grado de parentesco con el resto de machos –asegura Carazo–, lo que explicaría la variabilidad que existe en la naturaleza”.
El trabajo es la primera evidencia empírica de este fenómeno que podría ser muy importante para entender la evolución del conflicto sexual. “Va a obligar a revisar mucho de lo que creíamos saber sobre la evolución de la competencia intrasexual y del conflicto sexual”, concluye.
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Fuente: SINC
Ante la noticia del experimento con 800 hormigas que se esta realizando en la estación espacial ISS, y viendo las fotos y el texto que podeis ver siguiendo el link, no he podido sino recordar el episodio de los Simpson, donde Homer consigue formar parte del programa espacial y ser lanzado al espacio exterior para aumentar la depauperada audiencia televisiva de las misiones de la agencia espacial NASA.
En la misión, sucede un incidente con las hormigas que acaba con un experimento, parecido al que ahora han diseñado para la ISS, consistente en descubrir como se adaptan las hormigas a la ingravidez y de ello sacar conclusiones útiles para el diseño de nuevos mini robots que busquen sus propios recursos en situaciones extremas. ¿WTF?
Permitidme que os diga que el calvo de la foto, tiene todos los números para repetir la cagada de Homer y devolver la libertad a esa colonia de hormigas en medio del espacio. Aunque será una libertad alejada de los estándares que nuestras pequeñas amigas podrían esperar. En cualquier caso, veamos la secuencia de los hechos…