26
diciembre
2013

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Una viejecita fue un día al Banco del Comercio «Bancomer» llevando un bolso lleno hasta el tope de dinero…

Insistía ante la ventanilla, solicitando que quería hablar única y exclusivamente con el Presidente del Banco para abrir una cuenta de ahorros, para lo cual decía: «Comprenda Ud., es mucho dinero».

Después de mucho discutir, la llevaron ante el Presidente del Banco, respetando el concepto de que el cliente tiene siempre la razón.

El Presidente del Banco inquirió: -¿Cuál es la cantidad que Ud. desea ingresar?

Ella dijo: USD$165.000,00 -y automáticamente vació su bolso encima de la mesa.

El Presidente, naturalmente, sintió una gran curiosidad por saber de dónde habría sacado la viejita tanto dinero y le preguntó:
-Señora, me sorprende que lleve tanto dinero encima, realmente es mucha cantidad… -y acto seguido le preguntó: -¿Cómo lo ha conseguido?

La viejecita contestó: -«Es simple, hago apuestas»..

-Apuestas? -preguntó el Presidente- ¿qué tipo de apuestas?

La viejecita contestó: -«Bueno, todo tipo de apuestas; por ejemplo le apuesto a Ud., USD$25.000,00 a que sus pelotas son cuadradas!»

El Presidente soltó una carcajada y dijo: -«Esa es una apuesta estúpida… Ud., nunca podrá ganar una apuesta de ese tipo».

La viejecita lo desafió.

-Bueno ya le dije que hago apuestas; está Ud., dispuesto a aceptar mi apuesta…?

-Por supuesto -respondió el Presidente: -Apuesto USD$25.000,00 a que mis pelotas no son cuadradas…

La viejecita dijo: -«De acuerdo, pero como hay mucho dinero en juego…., ¿puedo venir mañana a las 10:00 AM con mi abogado para que nos sirva de testigo?

-Por supuesto -respondió el Presidente, teniendo en cuenta que se apostaba dinero.

Aquella noche, el Presidente estaba muy nervioso por la apuesta. Pasó largo tiempo mirándose sus pelotas en el espejo; volviéndose de un lado para otro, una y otra vez. Se hizo un riguroso examen y quedó absolutamente convencido de que sus pelotas no eran cuadradas y que ganaría la apuesta.

A la mañana siguiente a las 10:00 en punto, la viejecita apareció con su Abogado en la Oficina del Presidente. Hizo las pertinentes presentaciones y repitió la apuesta de USD$25.000,00 a que las pelotas del Presidente son
cuadradas.

El Presidente aceptó nuevamente la apuesta y la viejecita le pidió que se bajara los pantalones para mostrar sus pelotas.

El Presidente se bajó sus pantalones y la viejita se acercó y miró sus pelotas detenidamente y le preguntó tímidamente si las podía tocar; expresando: -Tenga Ud., en cuenta que es mucho dinero y debo cerciorarme.

-Bien, de acuerdo -dijo el Presidente convencido que USD$25.000,00 es mucho dinero: -y comprendo que quiera estar absolutamente segura.

La viejita se acercó al Presidente y agarrándole empezó a palpar sus bolas; paralelo a lo cual el Presidente se dio cuenta de que el Abogado estaba golpeándose la cabeza contra la pared.

El Presidente preguntó a la viejita: -Y ahora que le pasa a su Abogado?

Ella contestó: -«Nada, sólo que he apostado con él USD$100.000,00 a que hoy a las 10:00 de la mañana tendría las pelotas del Presidente de Bancomer en mis manos».

Fuente: http://palaweb.blogspot.com.es/2010/06/l…


25
diciembre
2013

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Últimamente le doy al instagram. Tal vez sea por eso que estas tomas de Bilbao las veo verticales. En cualquier caso, os dejo estas fotos en blanco y negro para vuestra contemplación navideña, entre los langostinos, el cava y los turrones.


22
diciembre
2013
Pentax DSLR´s. Las cámaras que lo aguantan todo.

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¿Que mas se puede pedir? Tres colegas que se juntan en una cena y hablan de cámaras fotográficas. Compañeros que estudiaron imagen y sonido siglos atrás, la disciplina maldita. Una vocación que en mi caso nunca pude ejercer profesionalmente pero que siempre me ha deparado grandes alegrías. Como la de esa noche, compartiendo una afición que sigue siendo una de nuestras pasiones.

En un momento dado, después de la cena, mientras hablábamos de filtros de paso bajo y cuotas de mercado, apareció una cámara réflex de Pentax, una K-50, blanca y preciosa como pocas.

Y mientras nuestro anfitrión nos la mostraba, subió un cubo a la mesa, abrió una botella de agua y sin mas preámbulos, roció la cámara como si fuera una chancleta llena de arena y estuviéramos en cualquier playa del litoral.

El grito que pegamos fué unánime. Tal vez algo se había aflojado en la mente de mi colega o el vino tenia un efecto perverso, mas allá de lo esperado. Pero no. Tras el baño, la cámara seguía funcionando y aquello era una demostración que los representantes de Pentax realizan constantemente para mostrar las bondades de estas cámaras.

Por algo será que Pentax inventara y patentara en 1952 con su asahiflex el pentaprisma que hoy llevan todas las SLR’s del mundo.

Si alguien tiene alguna duda sobre la robustez y calidad de estas cámaras, miraros el video que os pego abajo, desde las arenas del desierto de Afganistán, donde el soldado Alex Jansen, tortura una K-5 y una K-7 y a continuación, siguen funcionando como si nada. ¿Habeis visto alguna Nikon o Canon pasando por esto? Ahí lo dejo…


20
diciembre
2013

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No hay ningún motivo para celebrar nada. Tal vez sea el peor momento desde que se recuperaron las libertades en este país. O tal vez nunca fué asi y realmente todo estaba atado. Hemos retrocedido al franquismo y los pobres ilusos votantes del PP se preguntan si era esto lo que esperaban. Sus hijos ya son mas pobres, mas esclavos de lo que nunca fuimos.

Ellos también lo son, también sus derechos son conculcados, mientras las arcas de la casta rebosan. Mientras el saqueo, la estafa, el robo y la corrupción siguen galopando ante nuestras miradas. Tal vez no se enteran, o no quieren enterarse. Nunca se había visto tamaña desfachatez. Me pregunto hasta cuando va a durar esto.

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17
diciembre
2013

 

Una entrevista de trabajo con broma incluida para promocionar una nueva televisión, seguramente los entrevistados no quedarían muy contentos con el engaño.


15
diciembre
2013
Citas.

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”¿Cuál de mis fotos es mi fotografía preferida? Una que voy a hacer mañana.”

 

                                                                                  Imogen Cunningham