Kintsugi, el arte de la reparación.

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¿Se puede reparar una taza rota? Hasta ahora podríamos pensar que cuando una taza se rompe, jamás podrá ser recompuesta como originalmente estaba concebida. Mas aun, siguiendo la constante entrópica mediante la cual el desorden y el caos predominan y se adueñan del universo, una taza rota en ningún caso podrá volver a ser una taza.

Si lo habéis probado, sabréis que recomponer una taza, un vaso o cualquier objeto frágil, es un esfuerzo futil que no conllevará un resultado satisfactorio. Hasta ahora, en nuestra sociedad de consumo, ya no prestábamos ningún crédito al trabajo requerido para recomponer aquel jarrón que después de veinte años de adornar nuestro hogar, caía victima de la gravedad y se descomponía en mil pedazos.

Pero la cultura japonesa, una vez mas, nos redime de nuestros pecados de juventud. Allí y desde hace cientos de años se dedican a un arte singular, consistente en remedar y arreglar los restos de cualquier loza, para mediante la técnica del Kintsugi, convertirla en una pieza de arte renovada. Cual ave fénix, una taza rota se convierte en un nuevo objeto donde las imperfecciones son reveladas y reivindicadas.

Donde la cicatriz que antaño queríamos ocultar, es mostrada y sublimada mediante metales preciosos como el oro o la plata. Y donde la maestría del artesano resalta y rescata objetos destruidos, convirtiéndolos en joyas de mas valor del que tenían originalmente. Me pregunto si sois capaces de observar los paralelismos existentes entre una taza de porcelana y la frágil naturaleza humana. ¿Es esta técnica ancestral aplicable en la reparación de los daños físicos o psíquicos que sufrimos a lo largo de nuestra vida?

Tengo un jarrón de cristal azul, traído de Mallorca este verano, que sé que tarde o temprano, perecerá victima de la Gata Medicinal. En cualquier caso, ahora tengo una estrategia al respecto y cuando ocurra lo inevitable, guardaré los pedazos para mi particular proyecto de Kintsugi. Si queréis saber mas, no os perdáis la historia ni esta web especializada donde parece que venden lo necesario. Ya me contareis.

kintsugi

Barcelona se llena de mercadillos. Caballito de madera vintage con ruedas.

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La eclosión de los mercadillos es algo que se viene gestando hace años ya. Recuerdo que algunos miembros de mi familia sufrían una frenética compulsión por todo mercadillo que se celebrase en Catalunya. Recuerdo que fuimos varias veces al mercat del Trasto en Torello, o al mercadillo de Tordera o el de Vic. O tantos otros que ahora no recuerdo.

Realmente, cada domingo del año, puedes encontrar en algún mercadillo esa ganga que ansias tener. Ese oscuro objeto de deseo que buscas en tiendas de internet pero que tal vez encuentres a la vuelta de la esquina. Son precios comedidos que no significan un gran estipendio y si los revendes, no te sacarán de pobre, pero que completan o enriquecen esas colecciones eclécticas que anidan en tu casa.

Como decía, últimamente, también yo me he aficionado a rebuscar cámaras antiguas, buscar viejos juguetes, una maquina de escribir olivetti o conseguir un buen tocadiscos para rescatar mis viejos vinilos. Tal vez sea un ejercicio nostálgico más. Una vuelta a una infancia perdida y lejana ya, de la cual añoramos pocas cosas. Tal vez, si. Echamos de menos la magia de sentirnos nuevos cada día. Sin ningún lastre, ni obligación. Un espacio de libertad mental que solo se dá en aquellas edades.

Hoy en Barcelona, se celebraban el Flea Market de la Plaza Blanquerna y en la estación de Francia el Lost & Found Market. Hemos visitado los dos en una mañana y en el Flea encontré este hermoso caballo de madera. Se puede abrir para guardar cosas en su interior. Como un pequeño caballo de Troya, ha entrado en mi casa para quedarse. Aunque tal vez lo venda, si recibo una buena oferta !!. Lo he buscado por imagen en el Google sin resultado. Estamos hablando de una pieza singular…

Thierry Guetta alias Mr. Brainwash expone en Barcelona.

Aviso para los interesados en el Street Art y los Graffitis, desde mañana 14/11/2014 y hasta el 17 /01/2015 en la galería 3 Punts de Barcelona se podrá ver una exposición de obras del artista Thierry Guetta también conocido como Mr. Brainwash, una referencia del arte urbano a nivel mundial. Desde sus inicios en Los Angeles en 2006 hasta hoy, Mr. Brainwash ha expuesto en ciudades como Nueva York, Miami, Toronto, Los Angeles, Londres o Ciudad del Cabo, ha trabajado para Madonna o Seth McFarlane y ha protagonizado un documental dirigido por el famoso icono del arte urbano Banksy.
Una exposición muy recomendable por el nivel del artista y porque nunca antes ha expuesto en Barcelona, yo no me la perdería.

floquet de neu 9  per mr brainwash

Street Art. Graffitis en Poblenou. Barcelona.

 

A un par de calles del solar de Poblenou donde el graffitero Cranio pintó su mural, del que hable en “Street Art. Fábio de Oliveira, alias Cranio, graffitea en Barcelona”, encontramos en el passatge de la Marina un solar con las ruinas de una antigua fábrica en la que sus muros han sido aprovechados por los artistas callejeros para pintar unos esplendidos graffitis de gran tamaño que debemos tener en cuenta por su calidad y originalidad. Si os gusta el Street art y los graffitis no tardéis en visitar estas dos expos pues algunos descerebrados han empezado a dejar su rastro sobre las pinturas originales.

BcnWalls. Un recorrido por el Street Art de la pasada decada en Barcelona.

Y cito: Para muchos,  entre los años 2000 y 2004 se da lo que se considera la Edad de Oro o Golden Age del Street Art en Barcelona. Artistas de todo el mundo llegaban a la ciudad mediterránea para dejar la firma sobre sus paredes y contribuir al enorme caudal creativo que florecía en muchos barrios convirtiendo lo que antes eran simples muros aburridos en activos lienzos en donde se daban cita desde el escritor de tags al más virulento creador de imágenes, el que se sumaba con su logo o los esténcils lúdicos o contestatarios, stickers, fotos, textos o simples esbozos con rotuladores.

El fenómeno fue tal que poco a poco muchos rincones de la ciudad y gran parte del mobiliario urbano, se fue cubriendo a diario con las múltiples expresiones del arte callejero, lo que promovió que el ayuntamiento de Barcelona en el 2006 implantase una ley cívica para intentar frenar el fenómeno a base de multas y restricciones.

Por otro lado, la ciudad misma, concretamente el casco antiguo o barrios como Poble Nou se hallaban en procesos de reconversión urbanística impulsados esencialmente por la tristemente  famosa “burbuja inmobiliaria” que generó una fuerte especulación, compra y ventas desmesuradas y un sinfín de calamidades tanto para ingenuos propietarios como para desafortunados inquilinos barceloneses. Por tal motivo, no era raro encontrar edificios vetustos y antiguas fabricas que, a la espera de derrumbes o acciones de renovación, propiciaron espacios  en donde el Arte Callejero pudo manifestarse a sus anchas. En esta ciudad en metamorfosis se crearon sitios emblemáticos como el muro que rodeaba la construcción de lo que hoy es la Universidad de Barcelona, en la calle Montalegre,  o la Rambla de Raval, convirtiéndolos en cita obligada para descubrir en sus mutaciones diarias el pulso del fenómeno, o la llegada de un nuevo artista a la ciudad.

Como vecino del barrio del Raval experimenté esta explosión de colores in situ, aprendiendo a disfrutar del ingenio y la expresividad de las diversas voces que cubrían la piel de mi barrio. Y también como tantos otros, comencé a fotografiar parte del material con la que los artistas no sorprendían día a día. En el 2006, invitado por la comisaria Rosa Pera, participé con un montaje audiovisual mostrando parte de este material en la exposición colectiva Terme Raval en La Capella. Ese mismo año surgió la propuesta de una exposición con actividades vinculantes en la recién inaugurada Biblioteca Jaume Fuster, proyecto que no pudo llevarse a cabo debido a las reticencias del Ayuntament con el Arte callejero y, supongo, la manera en que planificábamos plantear la actividad. Y ahí quedó todo. Salvo ocasionales exposiciones en bares de la ciudad, este material, en su casi totalidad analógico, jamás se dio a conocer. Y si bien es cierto que parte de su valor reside en su carácter testimonial, personalmente siempre lo he visto como un personal acercamiento fotográfico al fenómeno del Street Art y no como un simple método de minutario. Una manera de retratar (y rescatar) el arte en el arte callejero.

Por supuesto, Bcnwalls es un proyecto documental de aquellos gloriosos días pero también un sincero homenaje a artistas como Miss Van, Faile, Cyrus, DR Hoffman, Evil toys, Xupet Negre, Savage Girl, Jace, Rodriguez Gerada, Karls Toon, Tofu, Mysterius Al, Limbo, Bunone, D*Face, Saru, Space Invaders, Buff Monster, Kelzo, Boris Hoppek, The London Police, Lolo, Kode, Kenor, El Chico del Rombo, Zombie, Controlzeta, Birdie, Pez, Skum, Etron, Dr Mabuse, Microbio, Elik, Btoy, Neor, Dune, Rica,  Jloca, Sperm, The Ape, Ripo, Megan, y tantos otros que compartieron su creatividad y talento, y sin los cuales estás fotografías no serían posibles.

D. Narváez

Por mi parte, esta mañana en la Rambla del Raval, conocí al autor de Bcn Walls y departiendo de como la fotografía digital lo cambió todo, he comprado un par de fotillos de monos, jeje. He escaneado la que mas me gusta, y aquí os la dejo. Todos los derechos son suyos. Y tiene muchas más que valen mucho la pena.

MonoBcnwalls 003

Street Art. Fábio de Oliveira, alias Cranio, graffitea en Barcelona.

 

El “street artist” brasileño Fábio de Oliveira, alias Cranio, ha pasado por Barcelona y nos ha dejado, en colaboración con el artista barcelonés Pez, un espléndido graffiti de 10×10 metros en una de las paredes que rodean un solar del barrio de Poblenou.
La obra está protagonizada por un habitante de las tribus indígenas de Brasil con antifaz rojo y piel teñida de azul, una figura que aparece en todas sus obras.
Cranio, considerado como el segundo mejor street art de Brasil, inició su carrera de grafitero en 1998 en São Paulo, desde entonces ha dejado su huella en ciudades como Londres, Berlín o Los Ángeles. En septiembre tiene confirmadas obras en muros de California y Catar. Su obra es crítica con los problemas de su país, el consumismo mundial y el medio ambiente.
Una agradable sorpresa fue encontrar las paredes del solar de Poblenou, repletas de graffitis de artistas locales no tan conocidos como Cranio pero con una calidad muy alta y que hacen obligatoria la visita a todos los admiradores del street art.

 

 

Johnny Cash.The Man Comes Around.

 

«The Man Comes Around» es una de las últimas canciones que Jonnhy Cash escribió antes de morir en el 2003, en ella encontramos numerosas referencias bíblicas, nos cuenta que hay un hombre que va por ahí tomando nombres y que un día vendrá a juzgarnos.
Una interesante letra en un video hecho con grandes momentos del cine.
Que lo disfrutéis.