Atentos, desenpolvad vuestro ingles de una vez y escuchad a John Foppe. Mas allá de su discapacidad y de como consigue superar sus limitaciones, por favor, escuchad atentamente como explica su condición, y de como somos corresponsables de nuestra propia realidad.
Como podemos modificar nuestros paradigmas mediante nuestra capacidad para manejar los cambios de nuestras percepciónes, emociones, habitos y asunciones sobre cuales son nuestras reales capacidades. Todos esos cambios, que crean tu realidad y que se basan en las elecciones que decidas adoptar están y solo dependen de ti.
El decidió dejar atrás sus dependencias, miedos, frustaciones, aislamiento, su negatividad, desesperación y victimismo por motivación, autoestima y una actitud positiva creando su nueva realidad. Y todo esto lo consiguió alterando su percepción de si mismo. Dejando atrás toda lo que se suponía que debería ser una persona con su gran hándicap y cambiando su identidad por la que mejor se adaptaba a su visión.
Hoy John conduce su automóvil, coge aviones, publica libros, es padre de familia y dá charlas por todo el mundo a Managers que quieran compartir su visión, su pasión por cambiar su realidad y por aprender a dejar atrás sus viejas percepciones. John, decide cada dia lo que quiere ser.
Una odisea esta siendo esta restauración. Y por motivos ajenos a mi voluntad. Hace un par de findes, la saqué a pasear por el barrio gotico y los aledaños de la plaça Sant Jaume, fotografiando con una cámara de hace 40 años que adquirí en un rastrillo. Y nos lo pasamos muy bien haciendo un photowalk con un carrete de 36 fotos en blanco y negro.
Ahora bien, a partir de ese momento todo fué a peor. Llevé el carrete a Fotoprix para revelarlo y para que me hicieran un CD. Todo por 10,05 €. Tras unos días de espera recibí un cd que solo me sirve de posavasos. Lo probé en varios ordenadores sin conseguir leerlo en ninguno. A continuación miré los negativos y un odio cerval a los laboratorios fotográficos que creía olvidado en la noche de los tiempos, resurgió en todo su esplendor.
Los macacos del laboratorio, me habían cortado los negativos en tiras de cuatro sin respetar las fotos ni sus espacios. Simplemente, por donde mejor les pareció, cortaron en absurdas diagonales que estropeaban cualquier toma que estuviera a su alcance. Indignado para siempre con una compañía que teóricamente debe dar un servicio profesional, solo pude darle mi feedback al chaval de la tienda y despedirme de él para siempre jamas.
No he hecho un titular, porque los franquiciados y sus negocios, no tienen ninguna culpa de los desaguisados de su laboratorio y en la tienda a la que iba, siempre me trataron muy bien. No puedo entender como alguien puede tratar un soporte tan delicado como son los negativos fotográficos con tan poca profesionalidad y rigor. Del CD, para que hablar…
Dispuesto a no dejarme desmotivar por la adversidad, monte de nuevo el escanner de negativos que esperaba no tener que usar más, de lo harto que acabe hará ya un par de años. A continuación os pongo los resultados. El scanner arrastra la suciedad de cientos de carretes del siglo pasado y resalta las ralladuras, imperfecciones y polvo que abundan en la atmosfera de mi habitación resultando una tarea frustrante y tediosa, el escanear un solo carrete.
En realidad esta aventura analógica, tiene para mí el objetivo de obtener los magnificos resultados que la Ricoh GR obtiene en blanco y negro pero a un precio irrisorio, a la vez que rescato viejas y bellas cámaras del ostracismo de décadas. Ahora creo haber descubierto un laboratorio en el barrio de Gracia que tal vez colme mis expectativas, ya os contaré. De momento, mirad las fotos. (Otro approach, podría ser configurar mi E-pl2 para conseguir lo mismo, pero seguramente me perdería entre los recovecos de los menus. Ya probaré.)
En general, las pruebas no son tan nítidas como las de la Olympus 35 RC que os mostré hace unos días y enfocar de forma precisa tiene más dificultades al no disponer de telémetro. También, al solo tener dos velocidades, 1/40 s ó 1/200 s, la cámara no es la mejor para tomas instantáneas en condiciones inciertas. Viendo las muchas fotos movidas o desenfocadas, no puedo dejar de admirar el gran trabajo que realizaba mi padre, usando una cámara Regula que algún dia habré de rescatar.
Aun asi, la cámara se ha portado estupendamente, los sellos que puse han hecho su trabajo. Los automatismos van finos y es una cámara perfectamente funcional. No se puede pedir mas por 25€ que me costó. 😉
22nd cut off the legendary performance titled «The Last Waltz» celebrating The Band’s «farewell concert appearance» at the famous Winterland Ballroom. The Band along with a number of rock ‘n roll royalty participated in this memorable performance of 1976.
For those old enough to remember the days, it is a memorable trip down memory lane, while for the younger viewers, it is a great experiment of time travel back to times when America’s future was bright. !! Enjoy.
Tal vez esto se me haya ido de las manos. Estas ultimas semanas no hago más que buscar en ebay viejas cámaras rangefinder o telemétricas y pujar por ellas. Adquirí una Konica C35 que todavía no me ha llegado con muy buena pinta por 30 euros y hoy acabo de perder una puja por una Minolta hi-matic s7 II negra preciosa que sin saber si funcionaba o no, ha llegado a las 79 GBP (unos 85 euros al cambio). Por suerte mi puja de 40 libras no ganó.
Para mañana tengo otra Olympus trip 35 a tiro por solo 25 euros, y creo que no me la quitarán. Pero dejemos esta fiebre y vamos a ver los siguientes pasos de la restauración que os mostraba en el post anterior.
Tras haber limpiado la cámara, adquirí en Aki-Asahi.com una nueva piel para mi Oly y los sellos para la caja negra interior. De paso, también me compré una piel nueva para mi epl-2. Todo me llego un par de semanas después y ahora por unos pocos euros, tengo de regalo un bonito sobre con los matasellos de Japón.
Solo tenia que instalar los nuevos sellos y la nueva piel, pero en un arranque, decidi repintar las partes deterioradas del metal donde el oxido crecia por momentos. Para ello, quité los dos platos cromados y de paso limpié el visor y aluciné con el sistema que impide hacer fotos sin luz y que muestra esa lengua roja en el visor. Tras ello, lijé todo el orín, y forré absoluta y precisamente todo el contorno de las partes a pintar con cinta de carrocero y procedí a dar varias capas de pintura en spray Felton brillante.
Tras veinticuatro horas, ya estaba seco pero no totalmente duro. Aquí os recomendaría no tocar nada hasta pasados dos o mejor aun, tres días completos. Otra cosa que yo no hice y que podría darle un toque maestro, es aplicarle unas manos con el spray de laca endurecedora, también de la casa Feltón. (No cobro nada por la publicidad. Después de informarme mucho, sé que Felton es una marca de calidad. Ahora bién, si os dedicais al grafiti, Montana es vuestra pintura.)
Bueno, yo tenia una misión que cumplir y era probar la cámara. Y tras un dia de secado, la saqué a pasear con otro carrete ilford xp2 400 asa que me quedaba. Las fotos de ese dia por las calles del centro de Barcelona, todavía están en el laboratorio y dependiendo del resultado, tal vez no las veais nunca, pero si os dejo con las fotos de la restauración donde se puede apreciar la preciosidad de la mejor ingeniería japonesa de los años 60’s del siglo pasado.
Por lo que puedo ver, la película ilford XP2 400 asa en blanco y negro se adapta bien a las viejas cámaras como la Olympus 35 RC. Ya no me acordaba de todo esto. Tres días para esperar el CD y ver los resultados. Esta película tiene la particularidad de tener un grano mas fino, aunque sea un 400 asa. También tiene la ventaja que se puede revelar con los mismos baños que las películas en color, con lo que supongo que a alguien, le saldrá mas barato.
A mi me ha costado 6 € del carrete y 10’05 € el revelado sin copias en papel, solo el CD con fotos de 4mb mas o menos, en Fotoprix. No se…, igual compro los carretes en Alemania, que me dicen que están a un euro o cincuenta centimos. En cualquier caso, ya me diréis que os parecen las fotos. Como ya supondréis están retocadas. Es obvio que lo están. Todo esta retocado y pulido siempre. Se hacia cien años atrás y se sigue haciendo ahora. ¿Acaso no te limpias la cara cada mañana?
Yo disfruté lo mio haciéndolas con una cámara de 30 años atrás que no tenia miles de menus, ni posibilidades. Solo encuadre, velocidad, enfocar con el telemetro y confiar en que la cámara seleccionara la apertura de diafragma adecuada. Menos es más. Todos me miraban como si llevara algo especial, sacado de un túnel del tiempo. La cámara esta como nueva, pero suena como las cámaras de nuestros padres, discreta, sutil…
Algunas tomas han quedado mejor que otras, pero en cualquier caso, estoy satisfecho con los resutados. Hay otras fotos familiares que no pongo pero que me gustan mucho también. Ya os digo; después de los discos de vinilo recuperados, una nueva moda revival se avecina. Preparaos y buscad en los armarios de vuestros padres y abuelos. Encontrareis verdaderas joyas.
Os copio un post de un blog de comics con una solera de catorce años de Venezuela, es un hermoso ejercicio forense en cualquier caso por su lenguaje y aspecto y nos sirve para retrotraernos a una de las mejores series de dibujos que tuvimos ocasión de ver allá por los 70’s.
«Su creador es el caricaturista George Herriman y su animación data desde 1916, la cual era en blanco y negro, en donde la secuencia era un poco oscura. Esta Trilogía comenzaba con la presentación de una corona de tres picos correspondiente cada uno, a un personaje tras el sonido de una campanada en la aparición de cada pico.
Todo comenzó en 1910, cuando George Herriman (1880-1944) dibujó a una gata golpeada por un ladrillo que había lanzado un ratón para llenar el espacio en blanco de la historieta en la que por entonces trabajaba. Eso fue suficiente para que, además de magullada, la víctima quedara flechada por la perversa puntería de su panzón opresor.
El idilio continuó durante tres años hasta exigir su propia tira cómica: COCONINO. Se cimentó así uno de los romances más insólitos del mundo del cómic y la animación, dominado por el signo tanático del amor-odio, o, dicho a nuestro modo, del amor cholo.
El primer impacto del primer ladrillo en ese inmaculado cerebro felino fue el Bing-Bang, no sólo del árido y surrealista condado de COCO-NINO (supuestamente ubicado en Arizona) y sus excéntricos habitantes, sino también, y sobre todo, de un amor que representa la utopía misma del sadomasoquismo. Y es que, en realidad, La Gata Loca, traicionando el instinto aventurero de su especie, será de Ignacio hasta la muerte; y cómo no ha de serlo, si cada ataque la hace literalmente ver estrellas, quitándole en razón lo que gana en afecto.
Bondadosa hasta la santidad, la amorosa e inocente minina será siempre antídoto y ejemplo para contrarrestar las perfidias del malogrado roedor, ambicioso, egoísta, cínico, violento, revoltoso, corrupto, misógino y antisocial. En resumen, un antihéroe de verdad.
Ignacio es también en sus ataques, fiel y dedicado, y no deja de alimentar, con imbatible pericia, esa loca pasión. Como digno precursor de esa casta de duros sentimentales que presidiría mucho más tarde Bogart, él también era un romántico, y ahí están para probarlo todos los años que pasó sufriendo en la cárcel, el hostigamiento de un policía que le quería robar la chica y la incomprensión de su sociedad. Es decir, convirtiéndose en un paria, en un outsider, en un rebelde, sólo por defender un amor al que también, a su particular manera, estaba esclavizado. Un amor esencialmente trágico, que superó las eternas rivalidades entre ambas familias de mamíferos tal como lo hicieron, con más miel que hiel, los célebres amantes de Verona.
No sorprende entonces que, pese a no haber sido muy rentable, la saga de este triángulo amoroso haya tenido tantos adeptos, entre los que se cuentan no sólo el legendario William Randolph Hearst -quien la financiaba en uno de sus periódicos- , sino numerosos intelectuales y artistas, desde Picasso, Chaplin, Disney, Joycey Hemingway hasta fuguras más actuales como Tarantino o Michael Stipe, el líder de R.E.M., quien tiene a la pareja tatuada en un brazo.
Considerada como una de las obras maestras de la historieta, empezó a ser producida como dibujo animado a partir de 1916, y se llegaron a realizar muchas películas mudas tomándola como base. Obviamente, la versión que la mayoría conoce es más moderna*, pero mantiene básicamente los cambios con los que el mismo Herriman distinguió al cómic de la serie animada, suavizando principalmente la implícita crítica social, simplificando los diálogos, reduciendo la cantidad de personajes y, oh escándalo, anulando esa ambigüedad sexual que en la historieta tenía La Gata (y que posibilita la indeterminación del género de su nombre en inglés: KRAZY KAT). Una gata entonces definitivamente femenina, sin conflictos de identidad, abocada como siempre a su adorado ratón y al éxtasis de sus ladrillazos, protagonista eterna de una trama simple pero mágica, deliciosamente absurda, mártir de un amor sublimado, reprimido, pero peligrosamente latente en muchos subconscientes.»
Todo esta en el YouTube. Todos los tutoriales, todas las aficiones, todo el conocimiento está en un par de clicks de video. En este caso, ante la petición popular, veamos como se hace un time lapse.
Y ya puestos, el time lapse de moda estos días, sobre nuestra querida Barcelona. No os lo perdáis a pantalla completa y full hd.