Miedito es poco. Terrorífico corto en que se basa la pelicula de Guillermo del Toro recientemente estrenada Mamá. Desde luego, una joya de Andy Muschietti que inspiró la película del mismo nombre y que no os dejará indiferentes. Vedlo a toda la resolución y a pantalla grande. Solo dura tres minutos. Pero es suficiente…
Mamá, es un thriller sobrenatural que cuenta la escalofriante historia de dos niñas que desaparecieron en el bosque el mismo día en que su madre fue asesinada. Años después son rescatadas y empiezan una nueva vida, pero descubren que alguien o algo sigue queriendo arroparlas por la noche.
Hace cinco años, las hermanas Victoria y Lilly desaparecieron de la urbanización donde vivían sin dejar rastro. Su tío Lucas (Nikolaj Coster-Waldau) y su novia Annabel (Jessica Chastain) las han buscado sin cesar desde entonces. Cuando ocurre lo imposible y las niñas aparecen en una cabaña medio derruida, la pareja empieza a preguntarse si no han acogido a alguien más en su casa además de las niñas.
Annabel intenta ofrecer una vida normal a sus sobrinas, pero poco a poco se convence de que hay una presencia malévola en la casa. ¿Sufren las hermanas de estrés traumático o viene un fantasma a visitarlas? ¿Cómo pudieron sobrevivir totalmente solas durante cinco años? Mientras intenta contestar a estas inquietantes preguntas, la nueva madre acabará descubriendo que los susurros que se oyen a la hora de dormir proceden de los labios de una presencia letal.
Simpre vuelvo a un tema que me motiva, de nuevo en las fotos de Nueva York en un busqueda estética de la raiz de nuestros pasos. Tomar fotografias es una acción que nos acerca a la esencia misma de lo que nos gustaria ser, o hemos sido.
Un reflejo que nos devuelve un instante fugaz, fijando algo que de otro modo se perderia. Ahora está aquí, mientras alguien quiera verlo.
En Alemania se come sobre las 12:00. Los alemanes se cascan un plato sin bebida en unos 10 min y esperan unos 5 minutos mas a que el resto haya acabado. Yo me adapto y me como mi ración intentando no ser siempre el último. Despues de comer, algunos se toman un cafe o un helado. En 20 o 30 minutos volvemos a estar en nuestro puesto de trabajo y habiendo entrado entre las 08:00 y las 08:30, el dia te cunde que no veas y a las 17:00 ya llevas mas de 8 horas de curro que es cuando los trabajadores comienzan a desfilar religiosamente y sin remordimientos.
Nadie hace el gilipollas yendose despues del jefe. Y obviamente los jefes no estan controlando quien coño se va o no se va. El ambiente es relajado y con poco stress. No existe el despido libre, aunque os digan lo contrario. Si te quieren echar, siempre puedes decir que no. Y no pasa nada. Seguirás estando en tu puesto de trabajo sin ninguna presión o consecuencia. Conozco varios casos. Si te vás, es porque opinas que harás mejor carrera en otra empresa, pero por nada más.
Supongo que esto que describo es un nicho particular de un entorno muy tecnológico y especializado y tambien habrán minijobs y mierdas varias pero yo no las he visto. Yo me quedo de los ultimos y me voy sobre las 18:00 o 18:30. Este horario hace que a las 19:00 tengas un hambre de lobo pero eso es lo de menos.
En mi empresa los sindicatos tienen poder y no esta bién visto trabajar los fines de semana, o trabajar mas de 12 horas en un dia, algo que puede conllevar quejas y consecuencias para los jefes. A las 19:00 se apagan automaticamente las luces, y si las enciendes, al poco rato se volveran a apagar consecuentemente.
Cuando hay un manager hijo de puta, las bajas y quejas menudean y recursos humanos promueve encuestas para saber las causas, que normalmente conllevan el despido del jefe tóxico. No es ciencia ficción, lo he visto con mis propios ojos. A los 55 años te pueden ofrecer prejubilarte con el 85% del salario y la gente se va la mar de contenta. Si eres español, trabajando con contrato alemán y te toca una de estas bicocas, seras el rey del mundo cobrando un sueldazo hasta los 65 y una superpensión alemana para el resto de tus dias. En fín, nada que ver con la situación de nuestro pais.
Lo unico malo es el tiempo, jeje. Hace un frio de cojones, llueve, nieva y caen chuzos de punta durante nueve meses al año. Las conyugues españolas caen como moscas víctimas de la depresión cuando llevan seis meses seguidos sin ver el sol y sin saber cuando podrán volver a verlo. Los alemanes, lo soportan con estoicismo pero les jode igual. Tienen más dias de vacaciones que aquí (es cierto, os lo aseguro), y se van a Mallorca o a las costas del mediterraneo a la menor oportunidad, en busca de esa luz que inunda nuestros cielos.
Tampoco hace falta hablar alemán y hasta puedes hacer la compra en ingles porque casi todos te entenderán. Aunque despues de tantos años subiendo, creo que ya sería hora de que me pusiera a estudiarlo. Pero bueno, nadie es perfecto…
El accidente de Chernóbil no fue técnicamente una explosión nuclear, sino una explosión del vapor acumulado dentro del núcleo por una sucesión de negligencias y fallos de diseño. Cuando el reactor reventó quedó expuesto al aire y de su interior escapó, se calcula, el 3,5% del material radiactivo. Es decir, que todavía queda dentro casi el 95% del combustible nuclear, lo que da una idea de la magnitud del desastre que estuvo a punto de devastar media Europa. Los isótopos del yodo 131, los que se alojan en la glándula tiroides, el que provocó tantos cánceres, comenzaron a evaporarse a los ocho días del accidente. Dentro de unos cinco años se disiparán los de estroncio 90 y cesio 137, tremendamente contaminantes. Pero el plutonio 239, la principal amenaza que escapó del reactor número cuatro, ese no se irá hasta dentro de 24.000 años.
La gran pregunta es saber qué hay dentro del núcleo que explotó. Qué queda allí. Qué es tan peligroso que ha habido que enterrarlo y sellarlo porque es ingobernable. El director general adjunto de la central atómica de Chernóbil, Valery Seyda, el hombre encargado de desmantelarla, cuenta que después de la explosión, el combustible del reactor se fundió con el metal, el cromo, el cableado, el cemento, el boro, todo lo que allí había y todo lo que se echó encima para taparlo, creando un magma que sigue activo: “Es un nuevo material, es algo nuevo, desde el momento en que se fundió se convirtió en algo diferente. Mutó…”.
A esa masa incandescente, ese corium como le llaman algunos científicos, ese elemento nuevo que sigue ahí dentro del reactor, latente, le llaman la materia de los seis extremos: extremadamente potente, extremadamente caliente, extremadamente densa, extremadamente corrosiva, extremadamente tóxica y extremadamente radiactiva. Valery reconoce que aunque llevan 26 años estudiándolo, midiendo su temperatura, la humedad, la densidad, su concentración de gases, el nivel de rayos gamma y beta, no tienen ni idea de cómo evolucionará. Es como un monstruo incubándose dentro de un enorme sarcófago de cemento construido a marchas forzadas. El sellado del ataúd de hormigón se está resquebrajando, así que se está construyendo uno nuevo, mucho más grande, y que pretende enterrar el magma nuclear durante otros 100 años. “Realmente estamos postergando la decisión de qué se hace con el reactor número cuatro, aplazando la solución hasta que se desarrolle una nueva técnica, una nueva fórmula pata tratar ese magma nuclear, algún tipo de contenedor, no sé, algo”. Y lo dice el director general adjunto de la central nuclear de Chernóbil, el hombre encargado de desmantelar la instalación, el responsable de que eso que sigue ahí dentro siga ahí dentro. Asusta…