14
febrero
2015
Annapurna. Primer ocho mil.

.

Libro del montañero francés Maurice Herzog que describe la conquista de la primera cumbre de más de ocho mil metros, el Annapurna, el 3 de junio de 1950 y del precio que pagaron por ello, su autor y su compañero de cordada, Louis Lachenal.

Empece a leerlo en papel en una edición antigua con una bastante penosa traducción que no me satisfacía en absoluto. El libro se hace bastante tedioso al principio, en la descripción de los preparativos de la expedición y en el proceso de aproximación y exploración de las cimas más propicias para ser holladas por primera vez, en unos años en que todo estaba por descubrir.

Sin duda, un relato naif que describe con precisión los acontecimientos que llevaron a la conquista de la cumbre y a la posterior historia de terror en una montaña de mas de 8000 m donde el filo entre la vida y la muerte se vuelve muy delgado.

Lo que era una gesta de la mejor generación de montañeros franceses se convirtió en un calvario, cuando Maurice perdió los guantes en el descenso de la cumbre. Y cuando ya hacia rato que debían de haber comenzado la bajada sin perder un tiempo precioso haciendo fotos y colgando banderines, tal vez afectados por la euforia que se vive a esas altitudes, provocada por la falta de oxígeno y por las anfetaminas que en aquella época eran de uso común por los alpinistas.

Tras una noche terrible bajo la ventisca en el campo V, al día siguiente, en el descenso al campo IV se vieron obligados a vivaquear, junto con sus compañeros Tierry y Rebufat, en una grieta al no encontrar las tiendas.

Lo cierto es que la bajada al campo V y el vivac a 7500m provoco severas congelaciones en manos y pies a Maurice y en los pies de Lachenal que se resolvieron en la urgente amputación de los dedos congelados, sin anestesia y en condiciones infrahumanas mientras la expedición pugnaba por rescatar a los heridos y volver a la civilización en las estribaciones de la cordillera del Himalaya.

Sin duda, una expedición que en aquellas circunstancias y con aquel material, se saldara con sólo dos heridos graves y sin ninguna muerte, dice mucho a favor de un equipo humano de una calidad excepcional que realizó con éxito uno de los rescates de altura mas meritorios que se recuerdan.

Tras un parón de la lectura de la edición en papel de algunos meses (fue subsumida en mi biblioteca infernal), cayó en mis manos una edición digital con un lenguaje mucho mas moderno que me permitió llegar hasta el final. Sin duda una gran novela para los aficionados a las historias que se suceden en las fronteras de la zona de la muerte, en las cumbres de los Himalayas.


07
febrero
2015

.

En los días de Navidad del 2014 tuvimos la oportunidad de visitar una exposición en la plaza de la Catedral y contemplar esta obra de Montse Valdés. No sabiendo nada de la Artista, nos limitamos a presentar un par de fotos de su obra como mudo testimonio de nuestra admiración por su hermoso trabajo.

Siempre me gustó realizar fotos de cuadros y posters. Habréis visto otros ejemplos de ello en mis posts de museos donde busco obtener una digna imagen de obras que me conmueven. Es como obtener un recuerdo perenne y particular de un momento especial. Es sin duda un gran privilegio, el poder atesorar en una imagen, parte de la magia que encierran estas obras.

En el caso que nos ocupa os traigo dos fotos. La primera revelada del fichero raw con el Sylkpix y luego retocada para arreglar la perspectiva y el tamaño. Y la misma foto pero obtenida del filtro de diapositiva de mi Ricoh GR y también modificada en tamaño y perspectiva.

Si seguís el link de la obra de Montse Valdés, observareis que la calidad de las fotos obtenidas con la Ricoh GR no desmerecen a las que están en la web de la artista, que debieron ser  obtenidas de forma profesional, con trípode y demás. Al contrario que las mías, que fueron fugaces instantáneas que requirieron un par de segundos de muda exposición.

Recordad que para tirar una buena foto, aplican los mismos principios que para disparar con un rifle de precisión. Respira hondo y vacía tus pulmones, contén la respiración y pulsa suavemente el disparador mientras acompasas el ritmo de tu corazón para disparar entre latido y latido. 😉

 


25
enero
2015

.

Now, we have a SEO Master on board. He sent us nice videos where he performed their criticism in regards of our blog. We don’t have solution. But meanwhile we change all, I will follow posting with the intention to send my hidden messages to the world. I’m still alive, and I will follow shouting it to any one who has two ears in their sides head.

Then, I have my doubts if he will approve that post, written down in english. The case is, that I was two weeks ago again in pueblo seco neiborhood and that guy was looking their iPhone in that nice place where the Street Art confluence with the old infrastructures.

Was he lost or just relaxing a litle bit? He probably asked himself why I took him pictures. But I wasn’t there for just chat. I walked to take some more pictures of the painted walls, and why not, to take some instant photos of any subject enough interesting.

There isn’t room for jokes in my photowalks. Any lost tourist become an oportunity for my Ricoh GR engine. He would be part of one of my best images of that new year that recently we have released. At that day, the tall chimneys bring their cool atmosphere and the kids were playing soccer as I did forty years ago probably.

More text. The SEO master ask for more words, more text and more internal and external links. I will do it, just remembering my other Pueblo Nuevo post here and here. Nice pictures that I liked. Also he reclaims more comments. As our new Manager Director, he run their show, and we obey as new borns SEO slaves.

But sure, why don’t you comment about? do you like that pictures also? or do you hate them? Please, say something or he will assign us more homeworks… Ahh, Don’t ask me why this post is in english language. Even I don’t really know… 


05
enero
2015

.

La historia del alpinismo esta sembrada de polémicas que casi nunca son resueltas. En este caso, la primera ascensión y consecución de la cumbre del Nanga Parbat por la arista Rupal en 1970, protagonizada por los hermanos Messner, se vió ensombrecida por la muerte de Gunter, cuando sin ayuda de su equipo y tras una noche en unas condiciones extremas, sin suministros ni cuerdas, los hermanos se vieron obligados a bajar por la cara Diamir y Gunter, rezagado, falleció víctima de un alud.

Ademas de su jefe Karl Herrligkoffer, dos miembros de la expedición, Hans Saler y Max von Kielin, sembraron las dudas en sendos libros, acerca de si Reinhold había abandonado a su hermano en las cumbres del Nanga Parbat, porque le ralentizaba la marcha y para hacerse con toda la gloria de una hazaña sin parangón; y cabe resaltar, que Reinhold les dió sobrados motivos de rencor al convertirse en el mejor escalador de las siguientes décadas y al casarse con la mujer de uno de ellos. La presión mediática en Alemania, fue muy dura con Messner en aquellos tiempos.

Al cabo de 35 años, en 2005, Reinhold pudo confirmar su versión, al encontrarse los restos de su hermano en el glaciar Diamir a 4300 metros de altura, lo que corroboraba sin atisbo de duda que Reinhold nunca lo abandonó. Es curioso observar como gente que jamás se han encontrado en las terribles circunstancias a las que los escaladores de altura se someten, son capaces de hablar sin el respeto adecuado sobre eventos que jamás podrán comprender. Existe literatura al respecto como el libro de Messner «La montaña desnuda», y también esta película, que describe los hechos.


28
diciembre
2014
Kintsugi, el arte de la reparación.

.

¿Se puede reparar una taza rota? Hasta ahora podríamos pensar que cuando una taza se rompe, jamás podrá ser recompuesta como originalmente estaba concebida. Mas aun, siguiendo la constante entrópica mediante la cual el desorden y el caos predominan y se adueñan del universo, una taza rota en ningún caso podrá volver a ser una taza.

Si lo habéis probado, sabréis que recomponer una taza, un vaso o cualquier objeto frágil, es un esfuerzo futil que no conllevará un resultado satisfactorio. Hasta ahora, en nuestra sociedad de consumo, ya no prestábamos ningún crédito al trabajo requerido para recomponer aquel jarrón que después de veinte años de adornar nuestro hogar, caía victima de la gravedad y se descomponía en mil pedazos.

Pero la cultura japonesa, una vez mas, nos redime de nuestros pecados de juventud. Allí y desde hace cientos de años se dedican a un arte singular, consistente en remedar y arreglar los restos de cualquier loza, para mediante la técnica del Kintsugi, convertirla en una pieza de arte renovada. Cual ave fénix, una taza rota se convierte en un nuevo objeto donde las imperfecciones son reveladas y reivindicadas.

Donde la cicatriz que antaño queríamos ocultar, es mostrada y sublimada mediante metales preciosos como el oro o la plata. Y donde la maestría del artesano resalta y rescata objetos destruidos, convirtiéndolos en joyas de mas valor del que tenían originalmente. Me pregunto si sois capaces de observar los paralelismos existentes entre una taza de porcelana y la frágil naturaleza humana. ¿Es esta técnica ancestral aplicable en la reparación de los daños físicos o psíquicos que sufrimos a lo largo de nuestra vida?

Tengo un jarrón de cristal azul, traído de Mallorca este verano, que sé que tarde o temprano, perecerá victima de la Gata Medicinal. En cualquier caso, ahora tengo una estrategia al respecto y cuando ocurra lo inevitable, guardaré los pedazos para mi particular proyecto de Kintsugi. Si queréis saber mas, no os perdáis la historia ni esta web especializada donde parece que venden lo necesario. Ya me contareis.


24
diciembre
2014

.

Papa Noel me ha traído un juguete de los años 70`s. Corría por mi casa cuando era un crio y creo recordar que lo desmonté alguna vez, aunque no estoy seguro. En cualquier caso, jugué con él interminables horas por aquellos pasillos de mi infancia. Luego fué eliminado como tantos otros juguetes cuando ya tuvimos una edad y la lucha por el espacio y por el orden se adueño de mis progenitores.

Lo encontré en el Mercantic a un módico precio. Esta entera y con algunos signos de la edad pero luce bien, y casi estoy seguro que con pilas nuevas, todavía podría funcionar. Es de hojalata, de la marca española EGE y es sin duda una joya a rescatar para los nostálgicos de aquellos años, que los hay. En cualquier caso, he visto que se venden por 60€ o mas. Mi locomotora también se vende y su precio es negociable. Haced una oferta…


18
diciembre
2014
Una fria noche de muerte.

.

Una vieja película que vi hace muchísimos años ya y que sucedía en una lúgubre Estación Polar donde se experimentaba con monos y donde los personajes pugnaban por sobrevivir mientras una desconocida amenaza los iba atrapando uno a uno. La Cosa y otras películas bebieron de las fuentes de este clásico.

Durante mucho tiempo he buscado el titulo en internet infructuosamente. Si buscáis, aparece la «Estación Polar Cebra» de siempre. Pero hace poco apareció este link que nos lleva directos al titulo. Luego, con una búsqueda mas razonable encontramos la película en si. Muy recomendable.