Un animat passeig avui per la Fira de Bellcaire on descobrim les noves instal·lacions d’aquest popular mercat, a Barcelona des del segle XIV.
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En las navidades de 2012 paseamos por el barrio gótico de Barcelona y allí vimos cosas extraodinarias. Otro dia os mostraré mas. En un oasis dentro de la tempestad que nos amenazaba en aquellos dias, pudimos ver y observar sin prisa, dandonos la oportunidad de apreciar la ciudad en todo su esplendor. Hoy os dejo con esta bucólica escena jabonosa en la plaza de al lado de la Catedral, donde alguien se sacaba unas monedas con unas pompas de jabon.
Me pregunto si pasarian el examen que los ayuntamientos de nuestras grandes ciudades someten a los artistas callejeros que nos ofrecen sus pintorescos shows en cualquier rincón. Ahora, para buscarse la vida, habrá que sacarse un carnet y por supuesto, pagar una mordida al ayuntamiento de rigor.
Un Agosto más vuelve el horror al barrio de Gracia, después de hibernar todo el año, la mutación VZ8 del virus zombi cobra vida e infecta a miles de personas en todo el mundo. Esta extraña mutación del virus zombi no convierte a los infectados en caníbales si no que les impulsa a caminar sin rumbo fijo por las calles y plazas del barrio de Gracia en Barcelona.
Las fiestas de Gracia se remontan al año 1850, siempre fue una sencilla fiesta vecinal pero en el año 1968 todo cambió cuando en Evans City (Pensilvania) EE.UU. se declaró la primera invasión zombi. Al poco tiempo, la infección apareció en Gracia donde arraigó para mutar años después en lo que hoy conocemos como cepa VZ8, una variante del virus zombi que se caracteriza por activarse solo en el mes de Agosto e impulsar a los infectados a dirigirse a Gracia.
Yo, nacido y vivido siempre en Gracia he desarrollado de manera natural anticuerpos que me hacen inmune a la infección, esta inmunidad no se da en todos los nativos de Gracia, muy al contrario, son ellos los que infectados en su infancia, hacen de su fiesta anual el principal foco de propagación del virus.
Mediante una hábil estratagema de mi mujer -también infectada por el virus- me he visto arrastrado a las calles en plena orgía zombi. El panorama es desolador, miles de zombis llenan las calles de Gracia. Uniformados con pantalón corto, camiseta y sombrero de paja; cámara de fotos en una mano y vaso de plástico con cerveza en la otra; sudorosos y malolientes se mueven al son de la música.
Digámoslo alto y claro, aunque se perjudique la marca España o la marca Catalunya: la «Real Guerra Mundial Z» la tenemos en Gracia. Ven a salvarme Gerry Lane (Brad Pitt), por tus muertos, sorry, por tus zombis ¡¡¡
En tiempos de crisis, falta de liderazgo y dominio de lo económico, nos queda sumergirnos en la realidad y el mundo de la vida, Y si salimos a la calle, en Barcelona, nos encontramos con una ciudad vendida al turismo. Más que comercios de proximidad, negocios de cara al turismo. De los grandes y pequeños especuladores, que hincharon la burbuja inmobiliaria, hemos pasado a los negociantes que alquilan sus pisos por días, haciendo competencia desleal al sector hotelero.
En Cataluña se estima que hay un millón de camas en alojamientos no reglados frente a 600.000 plazas legales. El fenómeno de los pisos turísticos expulsa vecinos y amarga la vida y el sueño a los que les toca al lado. Mientras estos especuladores compiten con los hoteleros, algunos hoteleros de la ciudad no están de acuerdo en cambiar el Plan de Usos de Ciutat Vella y abrir más hoteles de operadores internacionales que colapsarán el mercado. Dueños de pisos turísticos, hoteleros responsables con los valores de la ciudad y nuevos inversores pugnan sobre cómo sacarle el máximo rendimiento a la gallina de los huevos de oro.
Y vemos vecinos resistiendo a la gentrificación, un mal de las ciudades angloamericanas que, como sea, quieren implantarnos: tolerando los apartamentos turísticos u obligando el Ayuntamiento a hacer reformas en los miles de edificios antiguos, impagables para muchos inquilinos. Sin haber implementado legal, técnica y financieramente una política de rehabilitación, nos quieren las calles llenas de andamios en la ciudad escaparate, cada vez más escasa de vecinos, comparsas en extinción.
Realmente, el mundo no es un parque temático, tal como nos quieren hacer creer. Hay gente que pasa hambre y que ha sido desahuciada de su hogar: colas en las parroquias que reparten comida; llenos los comedores sociales; Arrels, Cáritas y todas las ONGs trabajando a tope. Y hay personas que se han acercado a una manifestación y han perdido el bazo o un ojo. En el parque temático, la vida no es diversión continua, como se aparenta para los turistas, sino que va en serio.
El habitante de siempre o el inmigrante poco pueden hacer ante los privilegios financieros de algunas mafias, que acaparan locales y desertizan la calle. El parque temático tiene un precio y lo pagan los que sobreviven en los barrios turistizados; y no se paga con la tasa turística, que revierte en la Fórmula I y en publicidad para hacer a Barcelona más destino de deseo, con más despedidas de soltero, cruceros, congresos y celebraciones de empresas. Y es que en este desierto administrativo de ideas, se nos quiere hacer creer que el mejor negocio con la ciudad es venderla al mejor postor, más que seguir invirtiendo en un patrimonio físico, paisajístico y social construido con décadas de esfuerzo.
Manifestaciones cada día, contra lo recortes en todos los sectores; mareas de muchos colores. Acciones cada semana contra sacrificar el Port Vell, la Barceloneta, Ciutat Vella, Poble Sec, la Sagrada Familia, el Parc Güell y todo lo que el turismo se vaya a llevar por delante. Aún hay vecinos y vecinas, quizás una minoría, que quieren a su barrio y su gente. Y uno se pregunta ¿cuánto aguantará la capacidad de carga de la ciudad? Pero enseguida nos damos cuenta de que es una pregunta retórica: la realidad nos muestra que será hasta que no de para más, hasta que reviente. Entonces será cuando volveremos a pensar; y esperemos que no sea demasiado tarde.
Y si salimos de Barcelona, parece que, a pesar de sus problemas, en algunas ciudades hay mayor equilibrio y una gran vitalidad social y cultural: Reus, Granollers, Olot, Figueras… Y entonces nos preguntamos, ¿por qué, con tanto paro y marginación, no hay saqueos y disturbios como ya ha sucedido en en Francia, en Londres, en Estocolmo? Posiblemente sea gracias a una estructura territorial bien trabada, a unas redes sociales en las que sobresale la solidaridad, a que aún no tenemos guetos ni estamos gentrificados, a una Ley de Barrios del tripartito que mitigó los enclaves más explosivos. Y de nuevo uno se pregunta ¿hasta cuándo aguantarán los jóvenes como civilizados indignados? ¿Vamos a hacer algo para que consigan un lugar en esta sociedad en transformación o les vamos a ayudar a hacer las maletas?
Autor: Josep Maria Montaner, es arquitecto y catedrático de la ETSAB-UPC
Fuente: El País.
Rios de japoneses o tal vez mejor Asiaticos inundaban ayer los aledaños del Maremagnum. El dia era esplendido y por fín la luz de un dia de Junio en Barcelona lo inundaba todo. Paseamos por los mercadillos y a punto estuve de adquirir una Olympus PEN analogica(japonesa) con mas de 50 años a sus espaldas al modico precio de 60, 50 o 45 € para empezar una colección de camaras retro. Vimos tres y las tres funcionaban. Es curioso.
Todavia en aquella época de los 60’s del siglo pasado, la obsolescencia programada no inundaba los talleres de las multinacionales. Por cierto, despues de exactamente dos años de garantia, el reproductor de blu-ray LG HR550 (Corea del sur) me ha dejado de funcionar y no tengo ningunas ganas de arreglarlo.
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El otro dia me acerqué para echar unas fotos a la vieja central en desuso de San Adrian del Besos. El entorno se nos mostró interesante. A la central medio derruida, le puedes añadir las inmensas torres, las pintadas de las vallas circundantes etc, etc. Un hermoso conjunto de ruinas urbanas al que seguro se le podría sacar mas partido si se permitiese el acceso al recinto.
Aquel dia la playa nudista estaba en su apogeo pero allí no hice fotos, no fuese a tener que salir escopeteado. Si que me fijé en un personaje armado con un telescopio con su tripode, apuntando al muro exterior de la central y sentado en una silla de paseo. No se me ocurrió preguntarle cual era el objeto de su observación. Pero supongo que era un amante de los pájaros que porfiaba por su próximo avistamiento.
Cada uno iba a lo suyo en aquella mañana de Sabado. Hice muchas fotos, pero solo destacaría estas tres.
Paseaba plácidamente por Arenys de Munt cuando una extraña fuerza me impulso a visitar el misterioso Dolmen de Vallgorguina, un lugar relacionado desde tiempos inmemoriales con brujas y aquelarres. En la actualidad sigue siendo un sitio muy frecuentado por ocultistas y adeptos a diferentes prácticas mágicas, incluidos los rituales satánicos.
El Dolmen de Vallgorguina también llamado la Pedra Gentil está situado en el municipio de Vallgorguina, Barcelona, dentro del Parque Natural del Montnegre i el Corredor, hay que tomar la carretera C-61 que va de Sant Celoni a Arenys de Mar y en el kilómetro 13,200 seguir la pista forestal que va hasta el Santuario del Corredor, antes de llegar al Santuario encontraremos un camino donde debemos dejar el coche y después de cinco minutos de ligera subida llegaremos al Dolmen.
El dolmen de Vallgorguina está formado por 7 megalitos verticales, que soportan un gran bloque megalítico superior horizontal. Los 7 megalitos verticales no son todos de una única pieza, sino que 3 de ellos constan de una gran piedra y otra pequeña piedra superior yuxtapuesta, uno de ellos consta de 3 partes (base inferior, gran piedra central y pequeña piedra superior). Su altura exterior es de 1,53 metros (interior: 1,28 metros).
La disposición de los megalitos es de forma circular, con una distancia entre ellos que oscila entre los 20 y 39 cm, dejando una gran apertura entre dos megalitos, de 81 cm, a modo de puerta de entrada.
El gran megalito superior horizontal, está partido por la mitad, con una cierta separación entre sus dos partes (25 centímetros). Su longitud máxima es de 3,16 metros y su anchura, de 2,54 metros.
Poco conocemos de la verdadera historia del dolmen, ya que nunca ha sido excavado o documentado arqueológicamente, se cree que fue construido entre el 3.500 y el 2.000 a.C..
Dice la leyenda que el dolmen de la Pedra Gentil era el punto de encuentro de todas las brujas de la comarca desde tiempos inmemoriales, aquí celebraban sus aquelarres y rituales mágicos, de hecho, la denominación de Gentil es porque en ella se realizaban rituales paganos.
En nuestra visita encontramos una montaña solitaria y soleada, sin brujas que saludar ni aquelarres donde participar, por lo que deduzco que la poderosa fuerza que me hizo llegar hasta el Dolmen no tenía nada de sobrenatural, tan solo era que mi mujer quería verlo, que no es poco.